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miércoles, julio 21, 2010

El talón del PSC.

Que las elecciones catalanas están a la vuelta de la esquina resulta evidente, viendo como se han tirado los trastos a la cabeza entre si los partidos catalanes en el Congreso. Pudiendo seguir con la (mínima) unidad de acción que se había dado el viernes pasado con la firma conjunta del preambulo del Estatut como resolución del Parlament, hoy, las tomas de posiciones entre los partidos ha sido lo que ha prevalecido. Como siempre, quien más tiene a perder es Catalunya. Volvemos a las andadas.

Sin embargo, el punto de mira de todo el mundo se ha girado hacia los socialistas catalanes que han quedado como cocheros, cuando no han sido capaces de incluir dentro de la resolución del grupo socialista en el Congreso, el preámbulo firmado por el Parlament, al contrario de CiU, Esquerra y Iniciativa. Las presiones de los socialistas españoles han obligado a que los catalanes no incluyeran el preámbulo, evidenciando las divisiones profundas dentro del seno del PSC desde su fundación.

El problema de fondo de los socialistas es que el actual PSC (1978) no es más que la amalgama de socialistas nacionalistas catalanes de diversas tendencias con la sucursal catalana de los socialistas españoles (PSOE). Esta fusión meramente interesada en hacer un conjunto socialista fuerte en Catalunya, aprovechó la tirada del Psoe en el resto del estado para poder dar una mayor efectividad al conjunto, habida cuenta que los socialistas españoles necesitaban los votos de los catalanes, y los catalanes se beneficiaban de una mayor influencia en Madrid. Y de estos fuegos vienen estas cenizas.

Los socialistas españoles, en el PSC de Catalunya, son minoria y, por tanto, se han de ceñir a lo que las ramas más catalanistas decidan. ¿Resultado? se firma la resolución unitaria contra el Estatut. En el Congreso de Madrid, las tornas se cambian, de tal forma que los que se han de ceñir a la política que marca el PSOE son los socialistas nacionalistas, con el resultado de que no se incluye el preámbulo del Estatut porque a nivel español, molesta. Vale la pena recordar que las elecciones españolas no son hasta de aquí dos años, por lo que al "tacticismo" del PSOE lo que ahora le va bien es un viraje a tesis más conservadoras, dejando con el culo al aire al PSC que tiene las elecciones a tiro de piedra.

A todo esto, CiU, sabiendo el talón de Aquiles de los socialistas catalanes, los pone contra la espada y la pared liderando públicamente la inclusión del Preámbulo en las resoluciones de los grupos del Congreso, sabiendo perfectamente que, en este caso, el PSC ni pincha ni corta, y se ha de ceñir servilmente a lo que dicten desde Ferraz, que para quien no lo sepa, es la calle de Madrid donde está situada la sede del PSOE. CiU, tras la maniobra, se lleva las medallas, y la pataleta de los socialistas catalanes, que no tienen ni una mala carta para responder a este repoker.

Joan Ridao (ERC) ha tildado de filibustera la acción de CiU, y no le falta razón, pero estamos en precampaña y los escaños al Parlamento de Catalunya se venden caros. La veda se ha levantado y los poltroneros se han puesto en marcha. ¿Catalunya? ¿Unidad de acción?... ¿A quién le interesan ahora?

Para correrlos a gorrazos.


Tacticismo en estado puro.