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viernes, agosto 13, 2010

Mantas de hipocresía.

Cuando las cosas vienen mal dadas, todo se vuelven pulgas en el perro flaco, y es lo que está pasando a los "perros flacos" de los ayuntamientos. En este caso, la voz de alarma se ha producido cuando los ayuntamientos de El Vendrell y de Calafell, ante la imposibilidad de poder dar abasto a reprimir la actividad de los manteros con sus propios medios, han decidido llegar a un acuerdo con ellos para que, al menos, no estén tocando las narices en pleno centro de la población. La reacción de los comerciantes y de la gente ha sido inmediata: a la yugular. O lo que es lo mismo, hipocresía y cinismo en estado puro.

Allí donde se mire, los comerciantes han puesto el grito en el cielo y reclamado que ni se les ocurra dar la más mínima tregua a los manteros por agravio comparativo -ellos no pagan impuestos- y por competencia desleal -venta de artículos falsificados-; la opinión pública por su parte, se ha añadido alegremente al descabello del alcalde y del negro correspondiente, sin mirar en absoluto el porqué de la proposición. Los unos porque no les interesa conocerlos, y los otros por practicar el deporte nacional de subirse a carro ganador, se entestan en no comprender las poderosas razones de estos ayuntamientos para hacer semejante "pecado capital".

Para empezar, para poder controlar el "top manta" lo que se necesitan son efectivos que se dediquen a ello, con una asignación presupuestaria concreta. Es muy bonito decir "que lo haga el municipal" de turno, pero si el mismo hombre ha de estar controlando el tráfico, los horarios de aperturas de las tiendas, la delincuencia, la prostitución, haciendo de informadores, y encima ha de estar persiguiendo obstinadamente a los manteros, ello significa que o tiene el don de la ubicuidad, o el servicio se ha de resentir por fuerza. Se necesitará, por tanto, aumentar plantilla. ¿Y cómo conseguir aumentar plantilla si los presupuestos públicos han sido frenados en seco, cuando no recortados sin piedad? Aunque parezca mentira, David Copperfield sólo puede hacer desaparecer aviones.

Calafell y El Vendrell, tienen una población de 25.000 y 35.000 habitantes respectivamente pero, en verano, la población se quintuplica e incluso se sextuplica convirtiendo las pequeñas villas en unas gigantescas e incontrolables ciudades estivales que son un faro para todo aquel -legal o ilegal- que vive de la gente. Controlar todo lo que comportan 200.000 personas con el presupuesto de 35.000 no deja de ser arte de birli-birloque; y si encima el presupuesto no sólo no se aumenta, sino que te es recortado, el sueldo rebajado un 5% , se te prohíbe el endeudamiento y la solicitud de refuerzos a Mossos d'Escuadra y Policía Nacional se la pasan por el forro, el tenerlo todo bajo control no se vuelve costoso, sino directamente imposible.

Es en esta tesitura que los dichos ayuntamientos no tienen más alternativa que jugar sus bazas aunque sean polémicas o impopulares, para devolverles la patata caliente a los que realmente se tienen que encargar de la legalidad (Generalitat y Estado) y que muy cómodamente delegan sus responsabilidades sobre los municipios, pero les recortan las asignaciones económicas de forma escandalosa. O lo que es lo mismo, que los municipios se encargarán de que no molesten, pero que la Policía Nacional o los Mossos se encarguen de que si lo que llevan es legal o no. El tan criticado Saura, lo sabe, reconoce el órdago endosado y por eso dice que lo ve razonable: es su responsabilidad y están reclamándole un dinero que, sencillamente, no existe.

Los comerciantes, por su parte y al mejor estilo "sálvame", gritan cuanto pueden para llamar la atención de los políticos para atender su causa, ya que cuanto más ruido hagan, más caso les harán y atenderán sus intereses, independientemente de que sea o no sea prioritario para los consistorios. Eso sí, ningún comerciante se quejará de que se exijan pedidos sin IVA a los proveedores so pena de no hacerles la compra. El negro molesta mucho más al erario público...¡donde va a parar! O si no, que se lo digan a la gente, que nadie compra en los manteros y los ponen a caldo en cualquier foro, pero todo el mundo lleva un bolso Tous o Calvin Klein, a pesar de los precios desorbitados que tienen... ¿no decíamos que había crisis?

En definitiva, podemos solicitar que el Estado proteja todos nuestros derechos, y nos de todos los servicios, pero estos servicios se han de pagar, y si no hay dinero, algo -queramos o no- ha de quedar en la cuneta. Los alcaldes de El Vendrell y Calafell (uno de CiU y el otro del PSC) se han quitado una garrapata a costa de la queja de los comerciantes y estos se han quejado. Aunque duela y no regale los oídos de nadie, mucho más efectiva, justa y legal para la sociedad sería no comprar a los manteros, no escaquearse del pago de impuestos o apoyar a los órganos de gobierno a salir adelante. Desgraciadamente, esta sociedad egoísta e hipócrita sólo se mueve cuando le tocan el bolsillo o cuando los demás también se mueven.

Eso sí, el malo siempre es el negro.

Los desgraciados y los pobres, siempre las pagan dobles.

2 comentarios:

David Guillén Tudela dijo...

Irene, totalmente de acuerdo, y te lo dice uno que ha corrido detrás de esta pobre gente, y que algún día de invierno, en vistas de que ni ellos iban a vender, ni nosotros a detenerlos, hemos tenido alguna conversación con ellos de la que se podría sacar para hacer varios escritos como el que nos ocupa.

Gracias por arrojar luz sobre un tema que en función de quién lo toque, se ve de una manera u otra.

Saludos cordiales,

David Guillén.

Anónimo dijo...

relativo... una población con 25000 habitantes en invierno, pero con miles de pisos de veraneo vacíos que pagan igual los impuestos municipales... (¡si necesidad de servicios reales durante gran parte del año!).
¿No será el problema todo lo contrario?
Personalmente me apunto a la insumisión y dejaré de pagar la zona azul...
Ahhh! ¿y con que manteros han tenido la reunión?
¿Aprovecharan otros manteros que ahora hay menos competencia en sitios estratégicos para colocarse en estos? ¿Los anteriores que ahora están casi en las afueras podrán subsistir en un sitio con tan poca afluencia de público?

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