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jueves, octubre 07, 2010

Demagogia torera.

Si de algo se ha criticado la prohibición de los toros en Catalunya es que ha sido, más que otra cosa, una prohibición de algo intrínsecamente español. Es posible que tengan razón, y que los antitaurinos han sabido explotar astutamente esta vena antiespañolista para prohibirlos en Catalunya, también. Sin embargo, igual que se acusa a los nacionalistas catalanes de actuar contra algo muy español...¿a alguien se le escapa que el PP está utilizando la defensa de los toros simplemente en su propio beneficio electoral? 

El PP se ha levantado como el adalid defensor de la esencia española (¡para que luego digan que no son nacionalistas!) y está llevando a cabo una cruzada a favor de los toros exactamente igual que lo que se ha criticado a los catalanes: no está defendiendo al toro por ser cultura, sino por el mero hecho de ser español. Si la situación fuera al contrario, no duden que serían más antitaurinos que aquellos que los han prohibido en Catalunya. 

Hoy, en el senado se ha votado en contra de la resolución de que sean declarados de bien cultural tal y como había planteado el PP. El hecho de que esta competencia esté traspasada a las autonomías, no les importa lo más mínimo -total, las autonomías, para ellos, no son más que una molestia. La derrota de 117 contra 129 no la han digerido muy bien, pero el patetismo de su política ya llega a hilarante cuando pretenden llevar al Parlamento Europeo el debate de los toros. ¿Acaso ignoran que fuera de España, los únicos que los ayudarían serían los cuatro países latinos que celebran corridas, y que Francia -como siempre- va por libre? Evidentemente, como no son capaces de ver más allá de "su" España, no lo ven.
En Europa -excepto algunas partes de Francia-, los toros, sencillamente, no se entienden y se ven como algo bárbaro y retrógrado, por lo que no deja de ser lamentable que, en su afán de protagonismo demagogo, los peperos vayan a pedir apoyos allí donde jamás de la vida se los van a dar; más que nada porque los movimientos antitaurinos y pro-derechos de los animales vienen justamente de aquí.

No van a sacar nada, evidentemente, pero ruido aquí dentro harán, porque a ellos, en realidad, no les interesan los toros (¿porqué votaron en contra en Canarias?) sino el ruido que hacen con ellos: el ruido, al fin y al cabo, no son más que votos.

Propaganda de los Verdes del Parlamento Europeo ¿A estos les van a pedir apoyos?

4 comentarios:

malaputa dijo...

Mientras estaba en Catalunya viví muy de cerca la movida animalista, básicamente porque colaboré con ella como buenamente pude (que no era mucho, las cosas como son). Y no recuerdo ni un sólo grupo animalista que tuviera un interés más allá del de la defensa de los animales. Otra cosa es el uso que de estos grupos que defienden los derechos de los animales hagan los partidos políticos para su propia conveniencia.

Ireneu dijo...

Hola guapa! Siempre es un placer leerte por aquí! ;-)

No dudo que los grupos animalistas sólo estén interesados en la defensa de los animales, pero lo que tampoco dudo es de que siempre estarán a favor de las tesis de aquellos partidos que le permitan conseguir sus objetivos. Dicho de otra forma: si el PP fuera antitaurino...¡serian del PP de toda la vida!

Los partidos los pueden utilizar, pero si los utilizan es simplemente de forma simbiótica, ya que tanto uno como otro salen beneficiados, y es lo que ha pasado aquí.

Los nacionalistas han explotado la vena animalista para eliminar algo que les molestaba, y los antitaurinos han sabido utilizar este sentimiento para conseguir la prohibición de los toros. En el momento en que no había simbiosis los Correbous no se han tocado, porque sólo una de las partes tenia algo a ganar.

De todas formas, en el post no critico a los antitaurinos, conste! ;-)

Anónimo dijo...

La expocición de malaputa es sencilla e impepinable. No tanto la respuesta; se adentra en la política ficción.La frase "si el PP fuera antitaurino...[los animalistas] ¡serian del PP de toda la vida!" suena a "Si mi abuela tuviera ruedas, no sería mi abuela,sería el carro de los helados". Soy antitaurino; nunca votaré al PSOE, ni qué decir del PP. Si (mucho si)se produjera la situación qaue describes, sería un peliagudo dilema moral.

Salud,

Rafael

Ireneu dijo...

Oye! Que mi intención no es atacar a los antitaurinos! Pero que se han aprovechado del odio a lo español de los nacionalistas para prohibir los toros en Catalunya, lo saben los negros del Congo! (Exactamente igual que se han aprovechado de ellos los nacionalistas, vaya.)