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domingo, febrero 27, 2011

La máquina que transformaba negros en blancos.

¿Antirracismo racista?
Los rayos X han tenido desde su descubrimiento en 1895 una infinidad de usos, entre ellos, el más vistoso -y por el cual ha trascendido- ha sido su capacidad de atravesar el cuerpo humano y de realizar fotografías del esqueleto y del interior del cuerpo humano. Dentro de estas utilidades, entre 1903 y 1904 se inventaron una máquina que, utilizando los rayos X, prometía convertir a los negros en blancos y acabar de esta forma con el incómodo problema de la diferenciación racial. Lo más curioso del caso es que, efectivamente, lo consiguieron.

Mano de Roentgen
Los periódicos de la época se hicieron eco de los exitosos experimentos que el profesor Thomas Eldridge de Filadelfia (Estados Unidos) había llevado a cabo con pacientes afro-americanos, los cuales, después de una serie de sesiones con rayos X, habían aclarado la piel. Las crónicas explican que el citado doctor, especialista en fototerapia, después de tratar con éxito diversas afecciones de la piel, tal como son las manchas, las rojeces o los antojos, descubrió que la aplicación de dichos rayos decoloraban la piel, por lo que no dudó en utilizar esta nueva técnica para luchar contra el racismo imperante en los Estados Unidos de los primeros años del siglo XX.

La Ilustración Española
Las sesiones se revelaron altamente eficaces, ya que en diez sesiones se conseguía que la piel de un negro pasara de su típico color ébano a un castaño claro, y en unas treinta, pasara a obtener un color pálido "tolerable por los blancos". Según contaban las revistas -en España fue publicado por la revista La Ilustración Española y Americana- si se prolongaban las sesiones hasta un punto en que no perjudicara a la salud del paciente, la piel del antes negro, pasaba a ser la de un individuo blanco con blancura pálida de enfermo o de convaleciente. Todo un descubrimiento revolucionario, vamos, pero no todo iba a ser de color rosa.

Quemadura por exceso de Rayos-X
Para empezar, los experimentos no pudieron acabarse en su totalidad, una de las veces por un incendio en el consultorio del Dr. Eldridge, y otras por la discontinuidad del tratamiento, la cual cosa condenó a los negros que se sometieron al tratamiento a ser un blanco a trozos. Además de esto, el color que obtenían los pacientes, no era un color crema pálido como se vendía desde los diarios, sino que más bien se trataba de un bonito color gris perla. Y es que la ignorancia de los peligros de una sobreexposición a las radiaciones y un exceso de romanticismo literario, no casaban muy bien con la realidad patológica médica.

Conejillos de indias
Nada se sabe del destino de las personas que fueron los conejillos de indias de este intento anti-racista tecnológico, pero mucho nos tememos que la expectativa de vida de esta gente ante lo que sería , desde nuestro actual punto de vista, un auténtico bombardeo radiactivo, no sería excesivamente larga ni saludable. Máxime cuando las secuelas de los investigadores que trabajaban con los rayos X fueron quemaduras, amputaciones y cánceres de todo tipo, que acabaron en no pocos casos con la vida de los pioneros de la radiactividad científica.

Cuando se supieron los verdaderos riesgos de la radiactividad en el cuerpo humano, dichos "experimentos" cayeron en el olvido más absoluto habida cuenta el fiasco que esta supuesta "filantrópica" acción comportó. Los negros, como colectivo descastado, sirvieron de excusa para hacer pruebas con una nueva tecnología que se demostró eficaz, pero a la vez mortal. Y es que, como dijo Einstein,... "Triste época la nuestra, en la que es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio".

Blancos quedaban... ahora, lo que duraban...

5 comentarios:

Ricardo dijo...

Einstein era un capo en todos los sentidos. Todavía sigue siendo más fácil desintegrar un prejuicio que un átomo. Gracias Ireneu por este artículo tan instructivo, yo no tenía ni idea del uso que se le había dado por moda a los rayos X

Ireneu dijo...

Gracias a ti por la visita, Ricardo. Un placer! :-)

Anónimo dijo...

Hola eri a ver si te enteras alguna vez que algún inventor a descubierto una maquina igual pero para hacer a los pobres ricos y poder cagarnos, en los Mario Condes. en los botines. Ruiz. Mateos. y toda esa camarya de pringaos bueno si te enteras ya me lo diras

Jordi dijo...

Molt bo l'article! Felicitats!!!
Deixa'm afegir que admiro la teva capacitat per escriure un article diari de temes tan variats, alguns més atractius que altres, però sempre interessants, ben documentats i excel·lentment il·lustrats.

Maite R. Ochotorena dijo...

Espeluznante el fondo de esos experimentos, una aberración más. No sabía de estas prácticas, muy muy interesante!