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lunes, noviembre 18, 2013

El misterioso caso de las chicas con reglas simultáneas

Martha McClintock
El ser humano, como ser social que innatamente es, tiene tendencia a acercar posturas en opiniones, hábitos y formas de ser con aquellos con los cuales tiene una convivencia más cercana e intensa. Esta adaptación a los caracteres generales de quien vive más cerca de uno, es conocida desde siempre y ha dado lugar a refranes como aquel de "dos que duermen en el mismo colchón, se vuelven de la misma condición", en que los caracteres propios de las parejas se acaban por diluir por una convivencia extensa e intensa. Este extraño proceso de adaptación coexistencial, que llega a hacer que las personas se parezcan incluso físicamente, lo encontramos también en el ámbito laboral, donde la convivencia prolongada con los mismos compañeros puede provocar curiosos efectos de convergencia, llegando al colmo en un efecto que lleva a las mujeres a sincronizar sus menstruaciones después de un tiempo de convivir juntas. Es el conocido como Efecto McClintock y les aseguro que lleva auténticamente de cráneo a los científicos.

¿Amigas hasta en la regla?
Una de las comidillas que más habitualmente se llevan entre las mujeres que conviven en una oficina, un internado o cual sea el sitio en que coexistan diversas chicas durante prolongados períodos de tiempo son los efectos -más o menos visibles- de las reglas de cada una de ellas. Los hombres, como -por suerte- no padecemos de estos contratiempos, nos mantenemos al margen de estas conversaciones y no nos damos cuenta, pero ellas en tanto que les afecta, lo comentan, y no pocas veces llegan a darse cuenta de que los ciclos menstruales de unas y otras, con el tiempo, llegan incluso a solaparse.

Tendencia estadística a la sincronía
La mayoría de las veces, no pasa de un comentario entre compañeras, pero la psicóloga Martha McClintock, se lo tomó más en serio, y tras observar el fenómeno entre 7 vigilantes de playa, hizo una investigación científica con 135 chicas de entre 17 y 22 años en un internado. Tras este estudio, publicado en la revista Nature en 1971, comprobó que, al cabo de 4 meses, las chicas tendían a sincronizar sus períodos y a los 7 meses, ya los tenían completamente simultáneos, produciéndose primero entre el círculo de chicas que vivían más cerca (compañeras de cuarto, por ejemplo), y afectando más tarde a las más alejadas convivencialmente hablando (las de otros cuartos, vamos). Si bien ignoraba la causa -McClintock era psicóloga, no biológa- se apuntaban a las feromonas como posibles causantes de este efecto.

Ciclo de hormonas de maduración
Según parece, las mujeres, en los momentos previos a la ovulación, emiten una serie de productos químicos -supuestamente, feromonas- que afectan a la hormona que controla la maduración de los folículos ováricos. Esta feromona se emitiría junto al sudor axilar, y las otras mujeres, al olerlas, sincronizarían los ciclos menstruales. En este caso, habría mujeres "alfa", que serían las que inducirían a las demás a regularizar los periodos del grupo. Sin embargo, uno de los problemas fundamentales es que la ciencia no ha descubierto todavía la existencia real de tales feromonas humanas, por lo que se ha extrapolado del comportamiento de otras hembras de mamíferos e insectos de los cuales sí se conoce la existencia de feromonas, pero si esto es así... ¿qué necesidad tienen las hembras de ser humano de sincronizar las reglas? Los científicos, también han emitido su teoría.

Manada de babuínos
Por lo visto, en el tránsito de primate a homínido, también se pasó de una sexualidad basada en el harén (tipo los babuínos) a una monógama. En el harén, en que un único macho se encargaba de fertilizar a las hembras, el hecho de que no se solaparan las reglas favorecía la inseminación consecutiva de todas ellas por el mismo macho. No obstante, en el momento en que este modelo se convierte en un inconveniente para el desarrollo de la especie (por ser poblaciones pequeñas y dispersas), las hembras tenderían a sincronizarse, dificultando la fertilización de todas ellas por un solo macho. En esta situación, todas ellas entrarían en celo simultáneamente, permitiendo su inseminación por parte de más individuos y no solo del macho "alfa", al cual le sería prácticamente imposible evitar que otros machos también transmitieran sus genes, aumentando la variabilidad genética de la población. 

La estadística explicaría la sincronía
Todo lo explicado anteriormente, parece que explicaría perfectamente el porqué las chicas simultanean las menstruaciones, pero resulta que no todos los científicos lo tienen tan claro, y ni tan solo creen que el efecto exista en realidad.  De hecho, desde el principio, se criticó a la doctora McClintock por el estudio estadístico que publicó, debido a que -según sus detractores- los datos fueron exagerados y no diferían mucho de los que se producirían al azar, lo que invalidaría la prueba. Además, toda la teoría esta basada en la existencia de unas feromonas que son más esquivas para la ciencia que el monstruo del Lago Ness, lo cual invalidaría objetivamente la teoría. Y, por otro lado, el hecho de que coincidan en un espacio temporal, entienden que es una mera cuestión estadística, ya que por simple probabilidad aritmética, por muy diferente que sea la duración de los periodos, siempre habrá un momento en que se solapen.

Dolores menstruales
Sea uno o sea otro, la controversia está servida, dado que la lucha entre detractores y seguidores se encuentra en tablas técnicas. Los unos no pueden probar la existencia de la sincronía menstrual al 100%, pero los otros no pueden negarla al 100%, de tal forma que hay tantos estudios que se muestran a favor como en contra. La simultaneidad de los periodos se produce, efectivamente, pero no se puede afirmar que su origen no se produzca por simple azar en vez de por interacción social. Tan solo el descubrimiento de unas feromonas que hasta ahora no existen podría hacer decantar la balanza. Una balanza que, sea en compañía o en solitario, no os evitará las continuas y cansinas molestias de vuestras reglas mensuales.


Mujeres con regla en el arte rupestre australiano


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1 comentario:

julio humberto andaur moya dijo...

como podriamos llamarle a un grupo de personas que al asistir a sus faenas laborales esten preocupados mas de la salida que de realizar sus tareas laborales.