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martes, diciembre 24, 2013

1914. Cuando la Navidad paró una Guerra Mundial

Recreación actual
La peor cara de la humanidad, la más oscura, la más destructiva, la más vergonzosa se expresa en todo su demoníaco esplendor en las guerras. Muerte gratuita, sangre sin sentido, dolor por mero dolor, recorren los campos de combate doquiera que se produzcan, dejando al descubierto la cara más horrenda del ser humano. Sin embargo, el común de los mortales no es así, sino que la espiral de demencia y destrucción envuelve y arrastra al abismo más infernal hasta la más gentil de las personas... pero no siempre. A veces, como por milagro, el alma humana brilla con toda la fuerza del mundo, eclipsando a la muerte. Tal fue lo que pasó cuando, en pleno frente occidental, durante la Primera Guerra Mundial, la guerra paró de forma espontánea e inesperada durante la Navidad de 1914.

Zona de trincheras en Ypres
Después de cinco meses de cruenta y dura batalla, la guerra había quedado estancada en una guerra de trincheras que simplemente servía para enviar a los soldados a morir al frente. A pesar de ello, la moral de los contendientes estaba relativamente alta, ya que no esperaban que la guerra se alargara mucho más en el tiempo y los verdes campos no se habían convertido todavía en un paisaje lunar. En esta situación, las enfangadas trincheras ubicadas entre Ypres (Bélgica) y Armentières (Francia) estaban ocupadas por tropas británicas y alemanas, las cuales se hallaban separadas menos de 50 m las unas de las otras. Los soldados de uno y otro bando prácticamente se miraban a los ojos.

Árbol de Navidad alemán
La víspera del día de Navidad, durante la Nochebuena, los soldados británicos vieron que los soldados alemanes habían improvisado árboles de Navidad con sus velas y todo, y habían comenzado a cantar villancicos típicos bávaros. Los ingleses, al escuchar a los alemanes, decidieron hacer lo mismo y se arrancaron a cantar las suyas. En la fría noche, y en medio de una brillante luna en cuarto creciente, las trincheras habían explotado espontáneamente a cantar canciones de Navidad. En un momento dado, las tropas británicas empezaron a cantar la versión inglesa del Adeste Fideles, añadiéndose inmediatamente las tropas alemanas, las cuales la cantaban en la versión tradicional latina. Los contendientes, enemigos irreconciliables hasta entonces, se unieron de esta forma en una sola voz en la gélida noche del frente occidental.

Alemanes y británicos juntos
Los testigos cuentan que los alemanes gritaron a los ingleses que deseaban no tener que disparar y así hacer una tregua de Navidad, invitándolos a salir al medio de la tierra de nadie a saludarse. Los británicos ordenaron no disparar y uno de sus soldados salió por encima de las líneas de trincheras. Los alemanes, en viendo que los ingleses llevaban la iniciativa, un poco cautelosos salieron de sus trincheras también, dándose la mano en el centro del campo de batalla y felicitándose mutuamente la Navidad. En mitad de la Nochebuena, riendo y compartiendo cigarrillos, la humanidad había vencido a la barbarie sin sentido.

Partido de fútbol en tierra de nadie
El día de Navidad el informal alto el fuego seguía vigente y los soldados confraternizaron entre ellos. Se aprovechó para dar sepultura a los muertos que habían quedado en la tierra de nadie, haciéndose misas conjuntas; se jugó un partido de fútbol con un improvisado balón hecho por los ingleses (partido ganado por los alemanes 3 a 2), un tenor alemán mostró su arte en medio de las trincheras e incluso diversos barberos en la vida civil en ambos bandos pelaron gratis a soldados de uno y otro bando indistintamente. Sin embargo, no todo el mundo era tan humanitario.

Encuentro en tierra de nadie
Pronto los altos mandos de unos y otros se escandalizaron por el "excesivo" grado de cordialidad entre los contendientes, ya que ello implicaba poner nombres, caras y ojos a los enemigos y reducir la fiereza en la batalla. No es lo mismo, disparar a la cabeza a alguien que no conoces, que disparar a alguien conocido. Evidentemente, eso, a los que estaban cómodamente "atrincherados" en lujosas mansiones en la retaguardia les traía sin cuidado, porque aquello, simplemente era un matadero. La presión para suspender la tregua se transmitió a la soldadesca.

Adolf Hitler
Hitler, el cual era un simple soldado de 25 años que formaba parte en aquel entonces del 16º Regimiento de Infantería Bávara ubicado en Ypres, no hacía más que poner de vuelta y media a los soldados que confraternizaban con el enemigo, considerándolos poco menos que traidores y granjeándose la animadversión de todos sus compañeros. La maldad y la psicopatía ya estaba larvada en su interior.

El día 26, unos tiros al aire, un cartel de "Feliz Navidad" por parte inglesa y otro de "Gracias" por parte germana, dieron por finalizada la tregua. La muerte volvía a campar a sus anchas por tierras belgas.

Compartiendo cigarrillos
Los mandos destituyeron a mandos intermedios y desplazaron regimientos enteros a otras partes del frente para evitar que se siguieran dando los casos de confraternización, reprimiendo fuertemente cualquier familiaridad con el enemigo. A pesar de eso, no en todas las trincheras la tregua duró lo mismo. Hubo algunas partes del frente en que la tregua duró unos días más, otros llegaron incluso a prolongarla hasta enero. Y es que eran tan pocas las ganas de matarse gratuitamente que, ante la presión de los mandos por continuar la guerra, en algunas partes las tropas se disparaban a zonas donde se sabía que no había nadie. Por desgracia todo acabó por continuar, alargándose la guerra casi cuatro años más.

Visitas a la trinchera ajena
El interés de los políticos de los dos bandos por no dar publicidad a estos casos de familiaridad entre los contendientes, hizo que fueran muy pocos los testimonios de estas treguas de Navidad que hayan llegado. De hecho, tan solo los testigos presenciales y un periódico británico, el Daily Mirror, informaron de este excepcional hecho. Hecho que, por encima de la barbarie más irracional e insensata, demuestra que el ser humano, en el fondo, lo único que quiere es paz y fraternidad. Una fraternidad en estado puro que resplandeció brevemente en aquella inolvidable Navidad de 1914.


Cruz conmemorativa cerca de Ypres


Webgrafía

sábado, diciembre 21, 2013

Hoy, cuento: La llamada

Al fin hemos llegado. 
Después de un momento de gran tensión y desesperación, al final nos hemos podido plantar delante de la puerta tras la cual tenemos el objetivo que esperamos... ¡deseamos! poder alcanzar en breves momentos. Ha sido un duro trabajo de investigación, de estirar muchos hilos, horas de congoja y sufrimiento, entrega y compañerismo, hasta llegar a este punto de no retorno. (...)






¡Adentro! ¡Adentro! ¡Rápido!

viernes, diciembre 20, 2013

Columbretes: la ignota joya volcánica de la Isla de las Serpientes

Illa Grossa
Cuando hablamos de archipiélagos volcánicos en España, la mente se nos va casi obligatoriamente a las islas Canarias, ya que son el paradigma de este tipo de formación geológica (ver El creativo y espectacular paisaje de La Geria). Sin embargo, no son las únicas islas de origen volcánico que existen en este país. Hay otras que también lo son, pero son absolutamente desconocidas para el gran público a pesar de que están en el Mediterráneo y a muy poca distancia de las turísticas playas de Castellón. Estamos hablando del archipiélago de Las Columbretes.

El Carallot
Las Columbretes es un pequeño archipiélago formado por una veintena de islas e islotes reunidos en cuatro grandes grupos (Isla Grossa, Ferrera, Foradada y Carallot) y que se encuentra a unas 30 millas -56 kms- de la costa del cabo de Oropesa, en la provincia de Castellón. En total tienen una superficie emergida de unas 19 hectáreas, de las cuales 14 corresponden a la Columbrete Grande o Illa Grossa, y que es la única habitada en la actualidad.

Origen volcánico
Este archipiélago, conocido desde la antigüedad tanto por íberos, como griegos y romanos, recibe el nombre de Columbretes (o Columbrets en catalán) de los romanos, los cuales la denominaron Colubraria -isla de las serpientes-, debido a la gran cantidad de serpientes que había en ellas, sobretodo en la isla Grossa. El nombre íbero de Moncolober y el griego de Ophiusa, atenderían al mismo origen reptiliano.

La Foradada
El origen de las Columbretes, lo hemos de encontrar en las erupciones volcánicas que hubieron en la zona hace entre 300.000 y un millón de años, que acabaron por provocar la emergencia de diversos conos volcánicos desde el fondo marino, precursores del actual archipiélago. Estos volcanes, al ser de erupción muy discontinua, no formaron grandes islas volcánicas al uso, por lo que los materiales depositados en la superficie fueron rápidamente erosionados por la acción del mar (ver Surtsey, el nacimiento de una isla), quedando reducidos a pequeños promontorios aislados, que son las islas. A pesar de ello, aún hoy día la isla Grossa destaca por su forma en herradura, como testimonio de lo que fue un cráter volcánico que debido a la erosión ha sido invadido por el mar.

El faro de la isla Grossa
Justamente esta forma de la Columbrete Grande es lo que la convierte en un perfecto fondeadero, que fue utilizado desde antiguo por contrabandistas y piratas. No fue hasta 1860 en que se construyó el faro que existe actualmente en la Illa Grossa a 67 metros de altura, que las Columbretes fueron habitadas permanentemente como forma de control del archipiélago. Ello, por desgracia, significó un auténtico desastre natural para las islas, ya que se quemó intencionadamente la densa maquia de lentisco, zarzaparrilla y palmito que ocupaba la isla Grossa con el fin de proveer de leña y para eliminar las incómodas serpientes a sus habitantes. Por si fuera poco, introdujeron cabras, cerdos y conejos para asegurar un cierto aporte alimentario a los fareros,  lo que significó acabar con la poca vegetación que aún sobrevivía en la isla. 

Arco dinamitado
No obstante, esta vigilancia no eliminó del todo el contrabando, ya que encontraban en la isla Foradada un arco natural donde meter los barcos y escapar a los prismáticos de los vigilantes de la Columbrete Grande. ¿Solución? Dinamitamos el arco y muerto el perro, muerta la rabia. El arco fue dinamitado, y si bien no cayó del todo, los cascotes cegaron el acceso marítimo y dañó el rico fondo marino de la isla. 

Plano de las Columbretes
No fue hasta 1975 en que el faro se automatizó, que la isla Grossa dejó de tener habitantes permanentes, pero pasó a ser durante un tiempo campo de tiro de la Marina. En 1982 se prohibieron las maniobras gracias a la presión popular y debido a las peculiaridades biológicas del archipiélago -en el cual se pueden encontrar diversas especies de insectos y lagartijas endémicos, coral rojo y halcones de Eleonor, entre otros-, en 1988 fueron declaradas Parque Natural y Reserva Marina por la Generalitat Valenciana, la cual se encarga desde entonces del control de sus 4.400 ha y de mantener un asentamiento permanente de vigilantes y naturalistas en las instalaciones del antiguo faro de la Illa Grossa

Las Columbretes, gracias a su aislamiento y alejamiento del conocimiento de la gente, son un auténtico santuario marítimo, tanto por su especial formación geológica como por su incomparable riqueza biológica. Maravilla natural isleña, una de las pocas joyas ecológicas que aún mantenemos en el Mediterráneo, y que vale la pena conocer y conservar para la posteridad.

Fondos marítimos de una riqueza excepcional
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jueves, diciembre 19, 2013

La injusta discriminación de la cruz gamada

Cruz gamada
Cruz gamada
La cruz gamada o esvástica, hoy día es, en el mundo occidental, un símbolo proscrito que tan solo los grupos más radicales y violentos se atreven a usar. Su relación con todo el pasado sangriento del régimen nazi de Hitler, lo ha convertido en un símbolo demoníaco e infernal, el cual lo hace digno de ser borrado de la memoria de la sociedad como si fuera pasto de una "damnatio memoriae" al mejor estilo romano (ver La forma romana de castigar a los malos políticos: la Damnatio Memoriae). Sin embargo, haciendo esto, estaríamos siendo injustos con el símbolo en sí, ya que la Alemania nazi, simplemente se apropió de un símbolo milenario cuyo significado real está en las antípodas del que le quiso dar el nazismo.

Símbolo de buena suerte
Hoy es un gran día para una familia en la India. Después de mucho tiempo ahorrando, han podido finalmente comprarse un coche y para celebrarlo han hecho una pequeña fiesta. Los mejores deseos corren arriba y abajo y, como ritual, para proteger al coche y a sus ocupantes de un accidente, se le ha pintado en el capó un símbolo en rojo: una cruz gamada. Efectivamente, la tan odiada esvástica para la cultura occidental es un símbolo de buenos augurios y prosperidad para los hindúes, los cuales la conocen y la utilizan desde el principio de los tiempos. Pero... ¿cómo pudo pasar de ser una alegoría del bien a una representación de la peor inhumanidad del ser humano?

Mosaico romano en La Olmeda
La esvástica, como símbolo de bien, es conocida -y utilizada- por la humanidad desde antiguo, incluso especulándose que los hombres primitivos ya la hicieran servir hace más de 10.000 años. Sea como sea, representaciones de la cruz gamada se han encontrado en prácticamente todas las culturas indoeuropeas, orientales e incluso en África, donde, ya fuera en su forma dextrógira o en la levógira, siempre ha tenido un significado mágico y propiciatorio.

Lauburu vasco
Sin ir más lejos, el lauburu vasco o el triskel bretón son herederos directos de esta tradición, la cual podemos encontrar hoy día en templos budistas en Corea, Tibet y Japón, en iglesias cristianas ortodoxas búlgaras, coptas en Etiopía, como elemento cabalístico judío (ver La alucinante historia de Nicolas Flamel, el alquimista inmortal) e incluso como símbolo religioso de los indios nativos americanos. Los restos arqueológicos griegos, romanos, bizantinos, escandinavos y celtas representando la cruz gamada, son innumerables, lo que da una idea de su popularidad y profusión durante la historia de la humanidad, la cual llegó en la cultura occidental con todo su significado positivo hasta bien entrado el siglo XX. Por ejemplo, Rudyard Kipling decoraba las tapas de "El libro de la Selva" con una esvástica, pero el ascenso del nazismo vino a estropearlo todo.

Equipo de basket indio (1909)
Cuando a finales del siglo XIX, los lingüistas empezaron a relacionar las diversas lenguas europeas con el sánscrito, el persa y el hindi, surgió la idea de la existencia de una cultura base que se había distribuido por Europa y Asia, haciendo creer que había habido una raza precursora del hombre blanco, la raza aria, y que se había impuesto a todas las demás. Esta idea -sin validez a nivel científico- fue propagada en el periodo de entreguerras por los movimientos etnicistas y antisemitas alemanes que pocos años después desembocaron en el nazismo. Inmersos en su paranoia racista, este movimiento encontró en la esvástica una tradición puramente aria y, por extensión, un símbolo de la superioridad de la raza blanca y de todo el deleznable ideario que el partido nazi promulgaba.

Iglesia copta en Etiopía
De esta forma, al reproducir el símbolo hasta la nausea, la psicópata ideología de Hitler violó y prostituyó para siempre un símbolo que hasta entonces, y durante miles de años, había significado paz y buena suerte para quien lo poseyera, sin importar ni la raza ni la religión de quien lo usaba. 

Amuleto de buena suerte
Sería de justicia, por tanto, rehabilitar el significado tradicional de la cruz gamada arrebatándoselo a quien la bañó en sangre inocente, usándolo normalmente como antaño pese a las reticencias iniciales. Así, recuperando para el bien nuestros símbolos más ancestrales y negándoselos a quien los violentó, conseguiremos lanzar al pozo del olvido más ignominioso una historia, una ideología y unos individuos abyectos que jamás tenían que haber nacido (ver La fuerza antinazi de un sencillo clip sujeta papeles).

Esperemos que, un día, la humanidad sea capaz de hacerlo.


No vea una incongruencia donde no la hay

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miércoles, diciembre 18, 2013

El otro Informe Pisa (y 3)

Coincidiendo con el anterior informe Pisa, que se hizo en 2010, hice un par de artículos dedicados a los "Otros informes Pisa", es decir, a una recopilación de errores de alumnos españoles en los exámenes que había publicado el profesor Miguel Tirado en 1988. En aquella ocasión hice dos partes  (El otro Informe Pisa y El otro Informe Pisa (2) ) y prometí una tercera que nunca llegó a ver la luz. Pues bien, como aunque pase el tiempo lo prometido es deuda, aquí va la tercera, para que veamos que, aunque haya pasado 25 años, no siempre los tiempos pasados fueron mejores por mucho Informe Pisa que suspendamos:

-¿Qué son los "gases"? Los "pedetes" que echamos las personas.
¿Acaso ha dicho mentira? ¡Que no se le ocurra al profesor catearlo!

-Diferencias entre la abeja y la avispa. Que la avispa da miel y la abeja da lana.
Miedo me da pensar cómo esquila las abejas este chaval, de verdad.
 
-¿Cual es la densidad media en España? Alrededor de unos cien habitantes por metro cuadrado.
Está visto que una lata de sardinas, al lado de España, es el desierto del Gobi.

 -¿Qué son los glúteos? Son dos músculos situados junto las sienes.
 Ahora ya sabemos porqué hay gente a la que se le llama cara de culo... ¡acabáramos!

-¿Quién inventó el teléfono? La compañía Telefónica, que es la que lo lleva.
 Lógico. Los de Jazztel, para compensar, inventaron el Jazzteléfono.

-¿Qué son seres inertes? Son aquellos seres vivos, fofos, que no sirven para nada y además no tienen vida.
 No se qué pensara Paquirrín de que le llamen "inerte", la verdad...

-¿Qué es un crack bursátil? Es adueñarse de todas las acciones de la bolsa.
 Este crío sí que es un crack... ¡un crack!

-¿Qué merecen nuestros padres? A veces una buena azotaina por no comprendernos.
 Desde luego hay algunos hijos que dan sopas con honda a muchos padres.

-¿Qué estudia la oftalmología?Es la ciencia que estudia los dientes, sobretodo las muelas.
Pobre dentista, tantos años haciendo dentaduras para acabar haciendo gafas...¡Porca miseria!

-¿Quienes forman el Ayuntamiento? En mi pueblo el alcalde sólo, pues los concejales no van nunca.
¡Este debe ser el crío del crack bursátil! ¡Qué grande! ¡Pero qué grande! 

Espero que les haya gustado este recopilatorio de grandezas mentales de estas almas inocentes, la cual no tendría mayor importancia si no fuera que la generación que escribió estas lindezas electrocircuitantes es la que está al mando de la política de hoy día en este país.

¿Comprenden ahora nuestra situación?

¿Qué son seres inertes?

lunes, diciembre 16, 2013

El catastrófico y falso incendio del Museo del Prado

Orson Welles
Pocos se imaginaban el revuelo que iba a causar Orson Welles cuando en 1938 emitió "La guerra de los mundos" por la radio. La narración del clásico de H.G. Wells fue tan realista que hizo pensarse a medio Estados Unidos que el planeta Tierra estaba siendo invadido por marcianos en realidad. Este hecho ha quedado en los anales como paradigma del poder que los medios de comunicación tienen para influir en las masas. No obstante, ello no fue la primera vez que ocurrió en el mundo y, sin ir más lejos, en España sucedió una cosa similar con un artículo de un diario 47 años antes, de tal calibre que hizo que el gobierno interviniera.

Mariano de Cavia
La mañana del 25 de noviembre de 1891, el diario El Liberal, editado en Madrid, publicaba en portada un reportaje dedicado al pavoroso incendio que se había producido aquella misma noche en el afamado Museo del Prado. En él, su autor, Mariano de Cavia, uno de los periodistas más famosos de la época, detallaba con todo lujo de detalles cómo había acontecido el incendio, y cómo había ardido por los cuatro costados, no dejando títere con cabeza ante la imprevisión y desidia gubernamentales que había llevado a la pérdida de las maravillas de la pintura que en él se encontraban.

Artículo incendiario
La noticia del incendio del Prado, corrió como la pólvora entre los mentideros madrileños, produciendo una oleada de indignación y la movilización de una gran cantidad de gente para ir a ver, con sus propios ojos, los restos de lo que antaño era una de las pinacotecas más importantes del mundo, orgullo del país. Lo gracioso fue que la gente que se acercó, se percató de que el Museo del Prado continuaba en su sitio y en el mismo estado que el día anterior, y que del tremendo incendio, no había ni rastro. Si la gente no estaba poco indignada con el desastre, sabiéndose engañada aún lo estuvo más, produciéndose un revuelo de dimensiones colosales.

Puerta del Sol 1890
Mariano de Cavia, efectivamente, se había inventado el relato, pero lo había hecho con una causa tan justificada como era la de llamar la atención sobre la dejadez y el estado ruinoso de dicho museo a finales del siglo XIX. En esta época, los trabajadores del Prado vivían en los desvanes del museo, haciendo vida en ella, calentándose y cocinando en cocinas de leña sobre suelos de madera, lo cual, junto a la acumulación de leña para su posterior utilización, convertían el museo en presa fácil de las llamas en cualquier momento. De hecho, durante aquel mismo año, se habían producido al menos dos conatos de incendio que pudieron perfectamente ser el preludio de un accidente como el descrito.

Museo del Prado
No obstante las apariencias, Mariano de Cavia no había engañado a nadie. En el texto, Cavia finalizaba su narración con un "Ahí va, en brevísimo extracto, la reseña de los tristes sucesos… que pueden ocurrir aquí el día menos pensado", con el cual ya se daba por explicado que la narración era una simple suposición, pero la gente, en su tendencia a leer en diagonal, simplemente no lo leyó y se quedó con la parte del incendio y así lo transmitió.

Cánovas del Castillo
El asunto tuvo tal revuelo que se hizo eco del asunto toda la prensa nacional y obligó al gobierno de Cánovas del Castillo a tomar cartas en el asunto, aprobándose durante el año siguiente una serie de proyectos encaminados a mejorar el estado del museo. Entre ellos, los de sustitución de las estufas por sistemas de calefacción ocultos, la reforma de las salas de esculturas y la construcción de dos pabellones anexos para viviendas del personal.

A pesar de todo lo sucedido, o tal vez justo por ello, al día siguiente, Cavia escribió otro artículo en que explicaba sus motivaciones al publicar dicho relato de periodismo-ficción, pero ya no hacía falta. La "colleja" dada a las autoridades en forma de relato realista, había surtido efecto para descanso de todos los amantes del arte y del patrimonio cultural español.

Con el relato de Orson Welles, la gente de a pie fue consciente del creciente poder de los medios de comunicación para manipular la opinión pública, pero Cavia ya conocía su faceta despertadora de conciencias de la sociedad y así, con un profundo conocimiento del lenguaje (fue propuesto como académico de la Real Academia Española), de las técnicas periodísticas y un poco de suerte, consiguió lo que se propuso.

El cuarto poder comenzaba a entrar en acción.

Homenaje a Mariano de Cavia

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viernes, diciembre 13, 2013

El escueto nombre oficial de Los Ángeles

Los Ángeles
Quien más y quien menos conoce o ha oído hablar de la ciudad de Los Ángeles, en Estados Unidos. Este hecho no es casual, debido a su gran vitalidad e importancia dentro de la Unión, pero un detalle de ella y que llama la atención a no pocos hispanohablantes (sobretodo españoles) es el hecho de que una ciudad tan genuinamente americana lleve un nombre tan español como "Los Ángeles", con la dificultad que supone su pronunciación para un angloparlante. Posiblemente más de uno conozca que fue fundada por españoles y de aquí su origen, pero pocos sabrán que "Los Ángeles" es la reducción -casi extrema- de su nombre original, el cual es infinitamente más largo.

Carlos III
Ciertamente, Los Ángeles es simplemente una reducción del rimbombante "El Pueblo de Nuestra Señora Reina de los Ángeles sobre el Río Porciúncula", escueto nombre que le endilgaron los monjes Franciscanos en 1781 cuando, por orden del rey Carlos III, se construyó un asentamiento cerca de la misión que esta orden tenía allí desde hacía unos 10 años. Como el gobernador de California, Felipe de Neve, diseñó la ciudad siguiendo la sistemática que tradicionalmente utilizaba el Imperio Romano en sus asentamientos de nueva construcción, es de suponer que un nombre largo como el que ponían oficialmente los romanos a sus ciudades, tampoco llamaría demasiado la atención. Sea como fuere, el nombre puede hacer daño a la vista pero, como todo en esta vida tiene un sentido, tan breve nombre tenía una razón de ser.

Gaspar de Portolà
12 años antes de la fundación de El Pueblo de Nuestra Señora Reina de los Ángeles sobre el Río Porciúncula, más concretamente el día 2 de agosto de 1769, el explorador de California, el catalán (de Os de Balaguer) Gaspar de Portolà, acompañado de dos monjes franciscanos de origen mallorquín, Fray Junípero Serra y Joan Crespí, descubrieron un río al que llamaron el Río de Nuestra Señora la Reina de los Ángeles de la Porciúncula, junto al cual establecieron su misión. El río acabó por llamarse "Porciúncula" por simple economía oral, y en el momento de bautizar el nuevo pueblo utilizaron el "sobre el río Porciúncula", habida cuenta que llamar el pueblo "El Pueblo de Nuestra Señora Reina de los Ángeles sobre el Río de Nuestra Señora la Reina de los Ángeles de la Porciúncula" hubiera sido excederse un poco.

Fra Juniper Serra
Llegados a este punto ya estará hasta el gorro de la obsesión de los Franciscanos con "Nuestra Señora Reina de los Ángeles de la Porciúncula" y se preguntará sobre el origen de dicha devoción... y qué diantres es la Porciúncula. No se me alteren, a continuación trato de explicárselo.

Nuestra Señora Reina de los Ángeles de la Porciúncula, se trata de la denominación mariana de Santa María de los Ángeles de la Porciúncula, la patrona de los Franciscanos. La cual toma, a su vez la denominación de la iglesia de Santa Maria de los Ángeles de la ciudad italiana de Asís, patria chica del fundador de la Orden de los Franciscanos, San Francisco de Asís. Vale...¿y qué pinta la Porciúncula en todo esto? se preguntará.

La Porciúncula
Cuando en 1209, San Francisco de Asís fundó la Orden Franciscana, no tenían nada, ya que al ser una orden mendicante, hacían voto de pobreza. Durante dos años, San Francisco y 11 cofrades estuvieron viviendo en un pequeño chamizo rehabilitado a las afueras de Asís, en Rivotorto. Sin embargo, la orden iba creciendo y aquello ya no daba más de sí, ya que por no tener, no tenían ni sito para rezar, por lo que en 1211, el abad del monasterio de San Benito del Monte Subasio, le concedió una pequeña ermita abandonada dedicada a Santa María, llamada "La Porciúncula" por ocupar un espacio muy pequeño de terreno (Portiuncula, "porción minúscula" en latín).

Basílica de Sta. María de los Ángeles
Esta ermita fue rehabilitada por el santo, convertida en nueva sede de la orden y consagrada al culto el 2 de agosto de 1215, fecha desde entonces celebrada como festividad por los Franciscanos y motivo por el cual aquel río californiano fue bautizado como lo fue. Pero...¿y los ángeles? ¿donde metemos a los ángeles en todo este embrollo? ¡Que no panique el cundo!

S. Francisco de Asís
Cuando San Francisco estaba en Rivatorto le llegaron noticias de que los lugareños escuchaban cantos de ángeles en las cercanías de La Porciúncula, lo cual confirmaba la advocación de la capilla a Santa María "de los Ángeles". Ello entusiasmó a San Francisco, por lo que cuando le dieron aquella ermita, la hizo su preferida, desencadenando todo el curioso "efecto mariposa" que les he descrito.

Los Ángeles, por tanto, pasó a ser la menos mala de las denominaciones de la ciudad tanto para hispanos como angloparlantes, más que nada porque llamarla de la forma oficial era una auténtica penitencia. Sea como sea, si aún así le parece largo el nombre de "Los Ángeles", siempre puede reducirlo al acrónimo "LA".

Sabiendo que San Francisco de Asís era mendicante, seguro que tanta economía nominal no se la tendrá en cuenta.


LA

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jueves, diciembre 12, 2013

Una maravilla para admirar largamente: el Tapiz de Bayeux

Tapiz de Bayeux
Se dice que el tiempo todo lo borra y así parece ser. El devenir de los siglos hace desaparecer todo atisbo de actividad humana y parece que ni tan solo las duras piedras acaban por soportar el paso del tiempo. Sin embargo, a veces, y como esquivando todos los embates del tiempo y de la historia, nos llega un retazo de aquel pasado que parece que haya sido teletransportado hasta nuestros días. Tal es el caso de una maravilla que, en forma de tela de lino bordada, nos ha llegado directamente desde el siglo XI siendo uno de los mejores testimonios existentes de los usos y costumbres de la época. Se trata del llamado Tapiz de Bayeux.

Gran detalle de las escenas
El llamado Tapiz de Bayeux, si no tienen el gusto de haber oído hablar de él, es sencillamente impresionante. Si bien se le llama "tapiz", propiamente hablando se trata de una tela bordada ya que el dibujo no forma parte de la estructura del mismo, sino que está encima de una tela de lino que le hace de base. Consideraciones costureras a parte, la principal característica de esta sorprendente obra son las dimensiones de la misma, ya que mide 68.80 metros de largo por unos 50 cm. de alto -no es exactamente un pañito de sobremesa que digamos- y en su conjunto pesa unos 350 kilos. Esto hace más raro si cabe el hecho de que haya llegado hasta la actualidad en unas condiciones mínimamente decentes, y más si pensamos que se realizó entre los años 1066 y 1077, cuando El Cid se entretenía repartiendo mandobles por la península.

Detalle del bordado
Este bordado, confeccionado con hilos de lana de al menos 8 colores, explica a modo de cómic dividido en 58 viñetas (hay que recordar que estaba dedicado a un público eminentemente analfabeto), la historia de la conquista de Inglaterra por parte de Guillermo el Conquistador, duque de Normandía, y su posterior acceso al trono inglés en el año 1066.

Harold jurando Guillermo
La trama explica cómo Eduardo, rey de Inglaterra, envía a su cuñado, Harold, a buscar a Guillermo el Conquistador para asegurarse la transmisión de su reino, al ser Guillermo el hijo de un primo suyo. Harold se dirige a Francia y nada más poner un pie a tierra, es secuestrado por el conde Guy de Ponthieu el cual pide rescate por él. Guillermo pide que se le suelte y, una vez hecho, hace jurar a Harold sobre una Biblia encima de los restos de un santo, que le será fiel y le ayudará a conseguir el trono.

Representación del Cometa Halley
Harold vuelve a Inglaterra, pero tras morir Eduardo, la ocasión la pintan calva y se apodera del trono inglés, rompiendo la promesa hecha a Guillermo. Guillermo, cabreado como una mona, decide montar una expedición para quitar al usurpador, para lo que construye una flota para ir a Inglaterra. Harold, por su parte, observa el mal augurio de una estrella en el firmamento (a la postre, el cometa Halley), mal augurio que se hace realidad al morir de una flecha en el ojo durante la batalla de Hastings, en que Guillermo sale vencedor.

Por desgracia, el relato acaba aquí al no llegarnos completo del todo. Según los investigadores, el tiempo ha cercenado una última viñeta en la que Guillermo asume el trono inglés con el nombre de Guillermo I de Inglaterra.
 
Catedral de Bayeux
Respecto su origen, se cree que este gigantesco bordado fue encargado por Odón, obispo de Bayeux  para loar la gesta de su hermanastro Guillermo el Conquistador, al cual -todo sea dicho- le debía el obispado, siendo expuesto en 1077 en la catedral de Bayeux durante la consagración de la misma.

Si bien se le llama también Tapiz de la Reina Matilde porque tradicionalmente se cuenta que fue la esposa de Guillermo junto a sus doncellas, las que lo cosieron, el grado de exactitud y de calidad técnica del mismo hace pensar a los técnicos que tuvo que ser creado en uno de los mejores talleres de bordados de la época, posiblemente en uno existente en Canterbury (Inglaterra) y diseñado por alguien que vivió la situación en primera persona poco tiempo después de producirse los hechos.
Harold el usurpador

Sea como sea, el tapiz, en su ubicación de la Catedral de Bayeux y antes de llegar a la actualidad, las ha visto pasar de todos los colores. La primera referencia escrita a su existencia es del 1476 en la que se refiere a que se muestra diversos días cada verano. En 1562, se salvó de ser arrasado por el saqueo de la catedral por parte de los Hugonotes, cuando los religiosos, avisados de la cercanía de las tropas, escondieron diversos bienes, entre ellos el tapiz. 

Exposición actual
Durante la Revolución Francesa, en 1792, las tropas revolucionarias apostadas en Bayeux tenían un carro de suministros sin cubrir, y un -más bien corto de mollera- revolucionario propuso utilizar el tapiz para taparlo. Sorprendentemente le hicieron caso y cuando ya estaba a punto de ser cortado, llegó milagrosamente un comisario de policía para salvarlo. En 1803, Napoleón lo expuso en París como toque de atención para los ingleses, ya que pretendía invadirlos, volviendo a su ubicación en 1805. Posteriormente fue escondido otra vez durante la guerra Franco-Prusiana (1870) y durante la Segunda Guerra Mundial, llegando hasta nuestros días en que se encuentra expuesto en el Centro Guillermo el Conquistador de Bayeux.

El tapiz expuesto en curva
El Tapiz de Bayeux es una de las pocas obras de arte no religiosas que han llegado hasta nosotros de época románica. Ello ha hecho de este bordado un inestimable retrato de la vida de las gentes durante el s.XI, -incluso ha servido para reconstruir edificios de los cuales tan solo se conservan los cimientos- lo que le ha hecho merecedor de formar parte del registro del Programa Memoria del Mundo de la UNESCO desde 2007. Esperemos que el futuro de esta maravilla esté asegurado para uso y disfrute de las generaciones venideras.




El tapiz de Bayeux, una maravilla para admirar largamente


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