Publicidad

lunes, enero 20, 2014

Eli Cohen, el Mossad y sus árboles espías

Llamativos eucaliptos
En las películas de Hollywood, las historias de espías son una suerte de aventuras épicas con una gran cantidad de acción que encandilan a los espectadores. Sin embargo, y como tantas cosas en la gran pantalla, la realidad es un tanto diferente y si bien la vida de estos agentes especiales no está exenta de riesgo, su eficacia está más cimentada en el oír, ver y hablar lo justo que en arriesgadas misiones a toda velocidad. En estas circunstancias, saber hacer un buen papel de actor se convierte en vital y actuar con inteligencia, una necesidad. No obstante, no pocas veces el éxito de un espía recae en la cazurrería que demuestran algunos de los sujetos espiados poniendo la información en bandeja de plata al informador de turno. Uno de estos casos llamativos ya lo traté anteriormente (ver Duquesne o un espía con jeta), pero tanto o más flagrante fue el caso de Eli Cohen, que con una tonta acción, facilitó que Israel tomara los Altos del Golán a los sirios en tan solo dos días durante la Guerra de los Seis Días.

1ª Guerra Árabo-israeli (1948)
Durante los años 60 del siglo XX, los judíos y los árabes estaban tal y como nos tienen acostumbrados las últimas centurias, es decir, a la greña. La "espantá" de los británicos de la zona después de la Segunda Guerra Mundial, permitió la formación del estado de Israel a costa de los antiguos territorios judíos ahora habitados por musulmanes. Ello hizo que, la ya de por sí conflictiva zona del Oriente Medio, se convirtiera en un auténtico bidé lleno de pirañas, que llevó a Israel a liarse a mamporros con todos y cada uno de sus vecinos árabes. 

Situación geográfica
En junio de 1967, en vistas de que los países árabes aledaños se estaban coaligando para llevar un ataque conjunto, Israel decidió atacarlos él primero y por sorpresa. En 6 días -del 5 al 10 de junio-, el ejército israelí arrasó con el ejército egipcio, el jordano y el sirio, a pesar de que éstos superaban en número al ejército judío. El efecto sorpresa y un trabajo de planificación y dura preparación durante varios años antes, acabaron por pillar en bragas a sus oponentes árabes. Israel, en esos pocos días dobló su extensión, apropiándose de la península del Sinaí, Cisjordania, la Ciudad Vieja de Jerusalén, la Franja de Gaza y los Altos del Golán

Eli Cohen
Justamente los Altos del Golán, una meseta siria de unos 1000 metros de altura fronteriza con Israel, era una zona estratégica especialmente interesante de controlar para el ejército hebreo. Desde allí, y debido a su posición elevada, el ejército sirio acosaba continuamente con fuego de artillería los pueblos judíos que se hallaban en Galilea, por lo que tenía que ser tomada con urgencia. A pesar de la guerra relámpago, los israelíes tardaron dos días en tomar las posiciones sirias, pero ello habría sido imposible sin el concurso de un espía judío llamado Eli Cohen.

Eli Cohen había sido infiltrado en Siria por el Mossad en 1961 para espiar los movimientos del ejército y el gobierno sirios. Cohen, era judío pero nacido en Egipto en 1924, por lo que dominaba el árabe a la perfección. Esta circunstancia le iba que ni pintada al servicio de Inteligencia israelí. Para despistar un poco, se le hizo vivir durante un año en Argentina, por lo que cuando volvió se hizo pasar por un hombre de negocios argentino-sirio. El engaño cuajó totalmente.

Cohen (en el medio) en el Golán
Tan buena faena de infiltración hizo Cohen, que consiguió tener confianza con la curia del ejército y el gobierno sirio, hasta el punto de que estuvo a punto de ser nombrado Ministro de Defensa. Cohen, en virtud de sus amistades, una de las veces visitó las zonas fortificadas sirias de los Altos del Golán. Siria había construido una red de fortificaciones subterráneas -al mejor estilo línea Maginot- en previsión de alguna represalia hebrea a sus continuados ataques desde allí. Conocerla al dedillo era primordial para el Mossad.

Defensas sirias con eucaliptus
Los Altos del Golán son básicamente esteparios, por lo que la vegetación es muy rala y un auténtico infierno para los soldados sirios que tenían que permanecer de guardia bajo el inclemente sol de mediodía. En su visita, Cohen recibió las quejas de los soldados por el solano que tenían que sufrir, por lo que el espía recomendó a los oficiales que plantaran eucaliptos alrededor de los puestos de guardia de las baterías de artillería. De esta forma, los soldados estarían a la sombra de un árbol de crecimiento rápido que soporta el clima árido de la zona y disfrutarían de una vista más hermosa. Lo que se abstuvo de decir era que, en medio del desierto, los árboles serían unas inmejorables señales que marcarían la posición exacta de la ubicación de las defensas del ejército sirio a decenas de kilómetros y que el ejército hebreo simplemente tendría que buscar árboles para saber donde tendría que atacar. Lo más chocante es que, contra todo pronóstico, los sirios le hicieron caso y sembraron los árboles de la especie propuesta. Los soldados sirios lo agradecieron... y los judíos, años después, también.

Batalla en los Altos del Golán
Durante la Guerra de los Seis Días, después de varios años de crecimiento libre, los eucaliptos habían crecido de mala manera. Esto hacía que, en medio de una estepa de vegetación mediterránea de un palmo como mucho, los sitios donde estaban los eucaliptos cantaran como calandrias en medio de la montaña, siendo una presa relativamente fácil para el contundente ejército israelí en plena ofensiva. Cohen había dado aviso al Mossad de la información obtenida de sus visitas a las fortificaciones sirias del Golán, por lo que estaban totalmente informados de la disposición de las baterías de artillería, incluidas las banderas vegetales que los propios sirios habían plantado inocentemente, y que se mostraron vitales en el avance hebreo.

Ejecución de Eli Cohen
Eli Cohen no pudo presenciar el resultado de su obra, ya que en enero de 1965 fue pillado in fraganti por los servicios secretos sirios cuando contactaba por radio con el Mossad, por lo que fue apresado y, a pesar de la presión internacional, sentenciado a la horca en un lugar público de Damasco, donde fue ejecutado el 18 de mayo de 1965. A pesar de ello, nadie cayó en el peligro que planteaban los "inocentes" eucaliptos y continuaron en su posición hasta la guerra dos años después de su ejecución.

Defensa siria a la sombra
La zona cayó bajo dominio israelí, permaneciendo así hasta el día de hoy, donde los Altos del Golán son una plaza estratégica de Israel para controlar los hostiles países árabes que hacen frontera por el norte con ellos. Por su lado, las zonas de defensa sirias -ahora controladas por el ejército hebreo-  aún son reconocibles más de 40 años después, por estar rodeados de unos magníficos y llamativos eucaliptos. Eucaliptos que son ejemplos vivientes de que los términos inteligencia y militar no acostumbran a ir siempre de la mano.


Sombra para los sirios, un faro para los israelitas


Webgrafía

1 comentario:

Johny Malone dijo...

Muy buena entrada. Saludos.