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viernes, abril 08, 2005

Perforar para ganar.

Tanto funeral del Papa nos hace pensar que no existen más temas y más interesantes, pero la verdad es que la vida existe más allá del Vaticano. Hoy, sin ir más lejos, los vecinos de la Sagrera se han movilizado -una vez más- solicitando que el AVE llegue a Barcelona a través del Litoral y no mediante la perforación de un túnel que atraviese practicamente toda la ciudad de punta acabo. Temen que el tunel afecte a los edificios suprayacentes y que ocurra como en el Carmel. Los miedos son reales, pero las administraciones no quieren verlo. Posiblemente los 3% tienen mucho que ver en esta ceguera.

El proyecto actual pretende crear un tunel que enlace el aeropuerto, con el cuello de botella que es la estación de Sants y de aquí improvisar un tunel hasta la Sagrera, o lo que es lo mismo, taladrar Barcelona una vez mas bajo los edificios, con el peligro consiguiente de "carmelización". Total: 6 km de nuevo túnel.

Existe sin embargo, la opción de hacer desviar el TAV por el Morrot, de aquí a la Estación de Francia y de aquí a la Sagrera, aprovechando el corredor que existe ya hasta el Morrot y el que tambien existe desde la infrautilizada Estación del Francia con la Sagrera, es decir reducir a 2'1 kms el tunel a construir y aprovechar buena parte de una infraestructura existente que apenas se utiliza, con la ventaja de que no afecta a edificios residenciales. Ésta, que debiera de ser la mejor opción posible -están a su favor colectivos sociales y avalada por informes de arquitectos- resulta que no es ni tomada en consideración por las administraciones, y en primer lugar por el Ayuntamiento de Barcelona. ¿Porqué éste empecinamiento? ¿Porqué, si se puede ahorrar, no se hace? He aquí el quid de la cuestión.

El hecho de hacer una gran infraestructura como la que se pretende hacer implica un gran movimiento de dinero, o dicho de otra forma, los "3%" se frotan las manos. Si se tomase partido por el trazado alternativo, la inversión quedaría reducida a una mínima parte de la que se pretende hacer, por lo que los comisionistas tendrían, en caso de aceptarse el trazado del Morrot, más a perder que a ganar. La ciudad no perdería, al revés, ganaría, pero ellos no y eso, en esta corrupta sociedad es un pecado gravísimo que se ha de erradicar como sea. Cualquier trazado es válido siempre que haya a ganar por parte de los de siempre, el trazado es utópico si ellos no "mojan". Que asco.

En fin, que mientras que para evitar daños a la Sagrada Familia se desvia el proyecto del tunel de la Sagrera para que no pase por debajo mismo del templo, el hecho de que pueda afectar a los ciudadanos en sus viviendas no tiene ningúna validez para modificarlo.

A ver si va a ser verdad y no hay vida más allá del Vaticano.