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domingo, octubre 24, 2010

Olivenza, el Gibraltar español.

Olivenza / Olivença
Si preguntamos a la gente corriente sobre los litigios territoriales españoles, nadie olvidará el problema del Peñón de Gibraltar con Gran Bretaña, ni el de Melilla o Ceuta con Marruecos. Sin embargo, prácticamente nadie sabe que, desde hace 200 años, España tiene un litigio territorial de primer orden con sus "invisibles" vecinos portugueses en suelo peninsular, el cual es el ejemplo más claro de que el pez grande se come al chico y que, con un poco de jeta, santa Rita hace filigranas: es el Litigio de Olivenza.

Olivenza, en la provincia de Badajoz
Olivenza es un territorio de unos 430 kms/2 perteneciente a la provincia de Badajoz, tocando a Portugal, el cual tiene unos 12.000 habitantes y que desde 1297 perteneció a Portugal hasta 1801. En este territorio en la actualidad aún se habla portugués a pesar de las prohibiciones -sobretodo franquistas- que después de la Guerra Civil se encaminaron a españolizar un territorio que guarda todavía unas profundas raíces lusas.

Carlos IV
Todo empezó el 20 de enero de 1801, en la llamada Guerra de las Naranjas, cuando la Francia napoleónica enreda a España a invadir Portugal si éste no rompía su alianza con Gran Bretaña, ya que les permitía acceder a sus puertos. Francia era la potencia continental y Gran Bretaña la marítima por lo que la contienda que después se iba a llevar a cabo entre ambas potencias se trasladó a suelo peninsular. Portugal no accedió y los ejércitos españoles de Carlos IV, al mando del general Godoy tomaron sin dificultad el territorio de Olivença y toda una serie de poblaciones de la provincia portuguesa del Alto Alentejo, habida cuenta de la desproporción militar entre ambos contendientes (12.000 contra 30.000 españoles) y al convencimiento luso de que no había pretensiones de conquista territorial por parte de España. 

Napoleón Bonaparte
Después de 18 días de escaramuzas, Portugal se rindió y el 6 de junio de 1801 se vio obligado a firmar el Tratado de Badajoz por el cual España devolvía todos los territorios menos el de Olivenza y ponía el nuevo límite en el río Guadiana. Francia pretendía desmembrar Portugal a base de que ésta donase una provincia entera a España (1/4 parte de la población lusa) tal y como había firmado con Carlos IV, pero Godoy hizo de su capa un sayo e hizo firmar a Portugal el tratado separadamente: a España cedía Olivenza, y a Francia les cedía parte de Brasil, cerraba los puertos a los ingleses, les hacía concesiones comerciales y les obligaba a pagar indemnizaciones de guerra. A Napoleón se le llevaron los mengues, pero ya estaba firmado, y Olivenza pasaba a ser española.

El General Godoy
En 1808, el rey de Portugal reniega del tratado de Badajoz y no es hasta 1811 que un contingente luso-británico vuelve a ocupar Olivenza temporalmente. El imperio napoleónico está dando sus últimos coletazos, y cuando fue vencido, Francia fue obligada a firmar el Tratado de París en 1814, por el cual se le obliga a retornar "lo más pronto posible" todos los territorios que fueron tomados por la fuerza a Portugal. 

Trinidad y Tobago
Sin embargo, durante este periodo, España había pasado de ser atacante a ser atacada y por tanto, no se veía vinculada a seguir los términos de la rendición que había firmado Francia. Encima, como el tratado de Badajoz había sido ratificado por Portugal de forma separada, oficialmente no había sido hecho con Francia. España, de esta forma, dijo un "¡Ah! ¡Se siente!" y no devolvió el territorio. Para más inri, Gran Bretaña "aconsejó" a sus aliados portugueses la evacuación de Olivenza, pero obviando el sutil detalle de que esta decisión tenia la finalidad de que la devolución de Olivenza no le obligase a devolver a España la isla caribeña de Trinidad, tomada en 1802 en circunstancias similares. Realmente, no hay nada como jugar con los recursos ajenos.

Castillo de Olivenza
A partir de aquí, Portugal no ha renunciado a la posesión de dicho territorio y lo ha reclamado repetidamente a España, que ha hecho los oídos sordos amparándose en la validez jurídica de "su" Tratado de Badajoz. Incluso en el momento de marcar la frontera luso-española en 1864, Portugal negó la posesión española y no fue hasta 1926 en que se volvieron a poner hitos fronterizos, pero pasado el límite de Olivenza, de tal forma que, oficialmente, en esa zona no hay marcada frontera española alguna

Portugal no reconoce la posesión
Los portugueses llegaron a pensar en tomar Olivenza de nuevo aprovechando el follón de la Guerra Civil, pero la debilidad de Portugal tanto a nivel económico, como militar o diplomático han obligado a tratar con bastante tibieza el asunto por parte del gobierno portugués, a pesar de que grupos como el GAO -Grupo de Amigos de Olivenza- grupo creado para dar la nacionalidad portuguesa a los huidos oliventinos durante la contienda española, constantemente inste al gobierno luso a reclamar insistentemente sus derechos sobre el territorio.

Conjunto histórico
Sea como sea, y a pesar de las raíces portuguesas que progresivamente se van recuperando, Olivenza, actualmente, no tiene muchas intenciones de dejar de ser española. De primeras, por la profunda mezcolanza de los autóctonos con los pobladores españoles y de segundas -pero la principal- a que el nivel de vida de España supera con creces el nivel de vida de sus vecinos portugueses, por lo que económicamente la comarca perdería con el cambio.

Olivenza, muy española (o no)
El litigio de Olivenza es un ejemplo de cómo los países manipulan a la opinión pública en razón de sus intereses, haciendo victimismo de la prepotencia ajena y ocultando las prepotencias propias por mucho que estas atenten a la justicia, la moral y los tratados internacionales. De mientras, un telón de silencio ha invadido el litigio por parte de ambas administraciones -debido a las evidentes molestias que produce, en ambos  bandos- eternizándolo como si, simplemente, no existiese para nadie.



Olivenza, un litigio fronterizo aún sin resolver

1 comentario:

Jesus Gibraltar dijo...

Hola, yo soy español y vivo en Gibraltar, que verdad es que hasta que no se conoce un sitio todas las opniones están basadas en la imaginación. Olivenza y Gibraltar serán lo que quieran ser y por eso vivimos en Estados democráticos, supuestamente, desde que vine a Gibraltar me di cuenta de lo engañado que estaba y de como manipulan no sólo los políticos, también los medios, personas que escriben con un propósito, con un fin de dudosa moral y basándose en su imaginación. Un saludo.