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miércoles, octubre 15, 2014

Tip, el tifón del fin del mundo

El supertifón Tip
Los huracanes, como seguro conocerá si vive en las cercanías del mar Caribe o en el sudeste asiático, son uno de los meteoros más potentes y destructivos que existen sobre la capa de la Tierra. Por suerte, estos fenómenos tempestuosos tienen una vida y unas dimensiones limitadas, debido a que la energía que necesitan para crearse, mantenerse y desplazarse son inmensas. Sin embargo, en algunas situaciones especialmente favorables, la atmósfera genera auténticos monstruos meteorológicos que superan cualquier ficción cinematográfica. Talmente esto fue lo que pasó en 1979, cuando el tifón Tip, el más grande y más potente huracán detectado nunca, inició su inquietante periplo por el Océano Pacífico.

Recorrido del tifón Tip
Un huracán (llamado tifón si se genera en el Pacífico) tiene unos diámetros que oscilan entre unas decenas de kilómetros -categorías más bajas- a más de 800 km en el caso de los superhuracanes de fuerza 5. Pues bien, estos diámetros quedaron en ridículo cuando el tifón Tip llegó en su punto álgido a tener 2.220 km de diámetro. ¿Se imagina un ciclón que ocupase la mitad de Estados Unidos o prácticamente toda Europa? Pues ese era Tip.

El tifón Tip se generó el día 4 de octubre de 1979 cerca de la isla de Pohnpei, en medio del Océano Pacífico como una tormenta tropical que no podía desarrollarse más debido a la interacción de otra tormenta que estaba en los alrededores. Después de unos días dando vueltas por la zona, al final encontró su camino y se encaminó hacia el Mar de la China, en dirección noroeste, aumentando progresivamente tanto su velocidad como su potencia. El día 9 de octubre, la aún tormenta tropical, pasó cerca de la isla de Guam dejando fuertes lluvias, pero las cosas se iban a precipitar a partir de aquí. 

Un leviatán meteorológico
La conjunción de un aporte de aire cálido del sur junto al hecho de encontrarse en mar abierto hicieron que Tip alcanzara categoría de tifón aquel mismo día. No obstante, no iba a quedar aquí, ya que la velocidad de los vientos en su interior se desbocaron completamente, llegando a tifón de Categoría 4 al día siguiente y a super-tifón (Categoría 5, la máxima) el día 11 de octubre.

El tifón Tip, en su espiral de crecimiento sin límite, ocupaba un diámetro máximo de 2.220 km, tamaño que significaba superar en 1.090 km el diámetro del mayor huracán detectado hasta entonces, el tifón Marge (1951). Un auténtico leviatán meteorológico se había formado en mitad del océano.

Estructura de un huracán
No contento con estas medidas -más parecidas a las de la Gran Mancha de Júpiter que a algo terrestre-, la fuerza de este auténtico monstruo del fin del mundo continuó aumentando. A 840 km al oeste-noroeste de Guam, la presión en el centro de su ojo de 15 km de diámetro, cayó hasta los 870 milibares, lo que produjo unos vientos sostenidos de 260 km/h y puntas de 305 km/h que marcaron un récord nunca alcanzado hasta entonces en un huracán.

No habría dejado piedra sobre piedra
A pesar que a partir de aquel momento el Tip empezó a perder potencia (los vientos superiores a 50 km/h ocupaban unos "misérrimos" 1.100 km de diámetro), las corrientes de aire provenientes del sur hicieron que desviara su trayectoria original, provocando que desfilara hacia el noreste. Ello evitó que el tifón tocara tierra en la isla de Taiwan, pero significó que se acelerara a una velocidad de crucero de 75 km/h y que el día 19 atravesara de abajo a arriba todo Japón, con vientos sostenidos de más de 130 km/h. 

Los destrozos fueron tremendos en la agricultura y en las infraestructuras, debido a las inundaciones y a los más de 600 corrimientos de tierra que provocaron 46 muertos y miles de personas sin hogar. La industria pesquera sufrió enormes daños también, con 40 muertos fruto de los embarrancamientos o hundimientos de barcos. Incluso hubieron 13 soldados americanos muertos en una base militar debido a que el tifón provocó una fuga de combustible que acabó en un incendio.
600 deslizamientos en Japón
El tifón, finalmente se encaminó hacia la península de Kamchatka y de ahí al este, acabándose por disipar, tras un viaje de más de 11.000 km, a la altura de las islas Aleutianas (Alaska) el día 24 de octubre de 1979. Quedando para los anales como el huracán más grande y potente jamás documentado.

Afortunadamente, el tifón Tip hizo gran parte de su trayecto sobre mar abierto, minimizando enormemente los daños que produjo. Si semejante monstruo hubiese tocado tierra en el momento de su clímax, allí en donde hubiera impactado no habría quedado piedra sobre piedra y la devastación hubiese sido total y absoluta.  Hoy en día, a tantos años vista, no deja de ser más que una anécdota digna de ser contada y comentada, pero si reflexionamos, sin duda llegaremos a la conclusión que, por mucho que lleguemos a conocer la naturaleza que nos envuelve, ésta siempre tendrá la última palabra de nuestro destino.


El supertifón Tip, un monstruo del fin del mundo


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