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viernes, febrero 08, 2019

Finestrelles, las 53 hectáreas de Hospitalet cercenadas por un conde

Centro Comercial Finestrelles
Centro Comercial Finestrelles
¿Ha visitado ya el nuevo centro comercial Finestrelles en Esplugues? ¿Aún no? No se preocupe, a pesar de la enfermiza última moda de tener que visitar ipso facto cualquier nuevo macrocomplejo comercial que se inaugure, yo todavía no lo he hecho. Y es que visitar un nuevo espacio donde el máximo aliciente es saber dónde están las mismas tiendas que hay en todos los centros comerciales de 100 km a la redonda, no tiene nada de especial. Sin embargo, la zona en que se asienta, sí que es especial, ya que si bien la zona conocida como Finestrelles se reparte hoy entre Barcelona y Esplugues, la parte correspondiente a la Ciudad Condal perteneció a L'Hospitalet hasta 1933. Un desastroso convenio entre ambos ayuntamientos que escondía intereses particulares del entonces alcalde de Barcelona acabaron con la pérdida de 53 hectáreas hospitalenses de la falda de Sant Pere Màrtir. ¿Lo sabía?

Antiguo ayuntamiento de Gràcia
Antiguo ayuntamiento de Gràcia
A finales del siglo XIX y principios del XX, la importancia de una ciudad no se medía por su renta per cápita ni por su calidad de vida sino, simple y llanamente, por la cantidad de gente que eran capaces de embutir en su término municipal (ver Una lata de sardinas llamada Hospitalet). Ello implicaba que las grandes ciudades mundiales, de cara a ganar en peso específico político (y de rebote, económico) empezaron a absorber de forma masiva los pueblos más pequeños que, producto del crecimiento de las zonas urbanas, estaban alrededor de ellos. Barcelona no fue ajena a esta tendencia y empezó a absorber los pueblos más cercanos. Sants (1897), Les Corts (1897), Gràcia (1897), Horta (1920) Sarrià (1921)... entre otros muchos, cayeron en el agujero negro de una Barcelona expansionista y centrípeta.

Finestrelles en Hospitalet (1723)
Finestrelles en Hospitalet (1723)
L'Hospitalet, con un término municipal inmenso que iba desde la montaña de Sant Pere Màrtir hasta el mar, con la absorción de Les Corts y Sants pasó de estar en una segura segunda fila de expansión de Barcelona, a estar directamente en el frente. Nueva posición que le llevó a padecer en 1920 la expropiación forzosa de 909 hectáreas de las mejores tierras del Delta del Llobregat (ver El delta del Llobregat, una costa en retroceso), con una mísera compensación de 85.000 pesetas de la época, y con la excusa de un Puerto Franco que nunca llegó a construirse. Pero la anexión de terrenos colindantes por parte del ayuntamiento barcelonés no acabaría aquí.

Joan Antoni Güell
Joan Antoni Güell
En 1930, el alcalde de Barcelona, por aquel entonces Joan Antoni Güell (2º Conde de Güell) puso en marcha un expediente de absorción en favor de la Ciudad Condal de unos 500.000 m2 del  norte del término de L'Hospitalet de Llobregat. Terrenos que iban desde la carretera de Madrid -actual N340 / prolongación de la Carretera de Sants- hasta el depósito de agua que hay en la falda de Sant Pere Màrtir y que recibían el nombre de Finestrelles. La excusa, en este caso, fue la provisión de terrenos para la prolongación de la Avenida de la Diagonal hacia el Baix Llobregat. Una absorción que, curiosamente, no produjo mucha polémica en el consistorio hospitalense que, dócilmente, procedió a negociar los términos de la compensación.

Ramon Puig i Gairalt
Ramon Puig i Gairalt
Así las cosas, a principios de 1931, la comisión dedicada a negociar la segregación de los terrenos de Finestrelles, liderada por el lado barcelonés por el ingeniero y topógrafo militar Vicenç Martorell y por el arquitecto Ramon Puig i Gairalt (ver El pionero pero olvidado Rascacielos de L'Hospitalet) por la hospitalense, llegaron a una serie de acuerdos. En ellos, Barcelona se comprometía con Hospitalet a hacerse cargo del servicio de bomberos, de la recogida de perros vagabundos, del suministro de la vacuna de la viruela, del análisis del agua potable y la leche, de los tratamientos antirrábicos para las personas afectadas,  a una reducción de las tasas de saneamiento del alcantarillado del barrio de Collblanc-Torrassa, de diversas obras de canalización de la Riera Blanca y del arreglo del firme de la Travesera de Les Corts a su paso por la ciudad. El acuerdo, que entró en vigor en 1933, en principio parecería ventajoso para Hospitalet, pero pronto se vio que la cosa no era tan buena como parecía.

Parc Cervantes, de L'H hasta 1933
Parc Cervantes, de L'H hasta 1933
Para empezar, ninguno de los consensos implicaba que el ayuntamiento de Barcelona pagara por ellos, por lo que significaba que servicios como los de bomberos o sanitarios, si bien eran suministrados por Barcelona, tenían que ser pagados por el ayuntamiento de L'Hospitalet o por los mismos afectados (recordar que la sanidad pública no existía). Mal empezamos. Pero no solo eso, sino que aprovechando la convulsa época de la República y la posterior Guerra Civil, el consistorio barcelonés se pasó por el arco del triunfo la mayoría de acuerdos, lo que llevó a los hospitalenses a elevar toda una serie de quejas por los retardos o el incumplimiento flagrante de los términos del convenio pactado. Valga como ejemplo que las obras de canalización de la Riera Blanca (que conllevaban la supresión de su vado) en 1945 aún no se habían ejecutado.

Límite N de Hospitalet antes de 1933
Límite N de Hospitalet antes de 1933
El cambio fue tanto más gravoso como que, para más inri, los terrenos de Finestrelles que se absorbieron por parte de Barcelona, aún a día de hoy no se tiene claro cuales fueron, ya que en unas cartografías oficiales se agregan 531.820 m2, mientras que en otras 544.777 m2. Aquel territorio, pese a pertenecer a Hospitalet, era agrícola y no tenía población establecida, de tal forma que, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, Barcelona tomó poco menos que lo que le dio la gana y, en la actualidad, los terrenos gestionados por uno y otro consistorio se basan más en la costumbre que en el respaldo de una cartografía, ya que ésta es cualquier cosa menos clara.

Vista aérea de Finestrelles
Vista aérea de Finestrelles
De hecho, una de las causas que los historiadores piensan que se esconderían tras la extraña iniciativa personal del alcalde de Barcelona para la absorción de los terrenos hospitalenses, más allá de la prologación de la Diagonal, es que el Conde de Güell tenía terrenos de su propiedad en la zona hospitalense de Finestrelles que colindaban con otros terrenos de su propiedad en la parte barcelonesa. De esta forma, con la agregación, unificaba sus propiedades y aumentaba el valor de las mismas. Y es que no es lo mismo tener una finca en una zona marginal de un suburbio que en una zona pendiente de urbanizar en la capital (ver El Duque de Lerma, la capital de España y su descarado pelotazo inmobiliario). Llámalo tonto.

Marina expropiada a L'H (1926)
Marina expropiada a L'H (1926)
Sea como sea, el ayuntamiento de L'Hospitalet hizo el negocio de Roberto y las cabras con la segregación de la parte norte del municipio por poco más que un plato de lentejas. No se explica el porqué de esta tibieza ante la apropiación de cincuenta y pico hectáreas del término municipal, aunque es de suponer que la presión política de la expansiva Barcelona fuera difícilmente soportable. Hemos de tener en cuenta que, tras la expropiación de la Marina hospitalense en 1920, el Consorcio de la Zona Franca pretendió anexionarse en 1929 una nueva franja de terreno que iba hasta 125 metros por encima de la Gran Vía, lo que hubiera significado la depredación de 350 hectáreas más y el más que posible paso a Barcelona de la emblemática ermita de Bellvitge. La absorción, al final no se produjo gracias a la oposición frontal del alcalde hospitalense Just Oliveras pero, en represalia, Hospitalet vio vetada ad aeternum su entrada en el todopoderoso Consorcio de la Zona Franca. Una lección que aprendieron y que explicaría el aparente servilismo, pocos años después, en el caso de Finestrelles.

Espada de Damocles (LHON 2013)
Espada de Damocles (LHON 2013)
Actualmente tan solo nos quedan 12,4 km2 de municipio ante los 22 que había hace menos de 100 años. La falta de respeto para con la Historia, el Patrimonio y las señas de identidad de la ciudad por parte de los diferentes consistorios que han venido después, si no cambian mucho las cosas, acabará por pasar factura. Una factura que supondrá la desaparición de Hospitalet como municipio independiente disuelto como un azucarillo en el marasmo gris de barrios de Barcelona.  

Superficie de Finestrelles hospitalense sobre un mapa de 2007
Superficie de Finestrelles hospitalense sobre una foto de 2007

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10 comentarios:

juanma dijo...

Gracias por su aporte desconocia esta historia

Ireneu Castillo dijo...

Juanma: Al contrario. Gracias a usted por su visita y su amable comentario. :-)

xatevexo dijo...

Gracias una vez mas por esta nueva aportación. Es un placer leerle. He leído en su artículo la palabra vacuna y de pronto vino a mi memoria la historia de la Real Expedición Filantrópica relacionada con la vacuna de la viruela. le dejo un enlace por si no conoce este hecho que es una historias de solidaridad merecedora de mayor difusión. Espero que le guste: https://es.wikipedia.org/wiki/Real_Expedici%C3%B3n_Filantr%C3%B3pica_de_la_Vacuna

Ireneu Castillo dijo...

Xatevexo: Gracias por tu comentario y por el enlace. De hecho ya lo conocía y lo tengo en la cola de publicación entre muchos otros que, por falta de tiempo, no he podido redactar. El placer es mío por leerme. :-)

Unknown dijo...

Alucinante, gracias por refrescarnos la memoria.

Ireneu Castillo dijo...

Unknown: Gracias a ti por la visita y tu comentario :-)

Youssef Kouah dijo...

Me me habían contado estos sucesos pero no dede manera tan clara y concisa, gracias!

Ireneu Castillo dijo...

Youssef Kouah: De nada! Muy amable por tu comentario! :-)

Trocha dijo...

Increible lo que se aprende aquí. Muchas gracias.

Ireneu Castillo dijo...

Trocha: Me halagas con tu comentario. El agradecido soy yo por tu visita. :-)