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| El Castell de Tamarit |
Si viajamos en paralelo a la costa en dirección a Barcelona, a unos 10 km de distancia del centro urbano de
Tarragona encontraremos, sobre un promontorio rocoso que se asoma al mar Mediterráneo, el antiguo pueblo de
Tamarit.
Accesible desde la carretera N-340 (el desvío se encuentra en el punto kilométrico 1172) y rodeado de una gran cantidad de urbanizaciones, el perfil rectilíneo del castillo de Tamarit se ha convertido, con su prominente torre cuadrada y los pies prácticamente en el agua, en uno de los paisajes más emblemáticos y bellos de la Costa Dorada.
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| El castillo se halla a 500 m del Gaià (foto años 60) |
Situado a escasos 500 metros de la desembocadura del
río Gaià (
ver El embalse del Catllar: Tontería hasta la última gota), río que marcó durante más de dos siglos la frontera norte entre los reinos cristianos y los musulmanes de
Al-Ándalus durante la Edad Media, el castillo de Tamarit, hoy en manos privadas, es el edificio más notable del conjunto histórico de Tamarit. Un
conjunto histórico que abarca, además del castillo, la iglesia de Santa Maria y diversas edificaciones, restos de la pequeña aldea que creció a su alrededor y que, amurallado en el siglo XIV por
Pere el Ceremoniós, pasó a formar parte de la plaza fuerte de Tamarit, recibiendo el nombre de "
vila closa" (villa cerrada, en castellano).
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| La cala Jovera enmarca el castillo de Tamarit |
El castillo, construido en estilo
románico y gótico, si bien fue restaurado fuertemente en el siglo XX, al estar en
manos privadas, no es visitable como tal, salvo que organice o forme parte de algunas de las numerosas bodas que se celebran en este exclusivo entorno. Pese a este inconveniente, el
castillo de Tamarit es un auténtico espectáculo en sí mismo por la conjugación de historia y paisaje natural que le rodea, tal y como se puede admirar desde la playa de Tamarit o bien desde la, aún más cercana,
cala Jovera. No en vano, durante la edad media, su puerto llegó a competir en importancia con el de la propia Tarragona, aunque los avatares de la historia no le dieran la continuidad que apuntaba.
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| Castillo de Tamarit, circa 1900 |
El castillo de Tamarit, documentado desde el año 1049, corresponde a una de las numerosas fortificaciones que, durante aquellos años, se construyeron en la cuenca del río Gaià como defensa de la frontera sur del
Condado de Barcelona ante las incursiones sarracenas. Sin embargo, se cree que el origen del castillo podría corresponder al aprovechamiento de una
fortificación islámica anterior. Sea como fuere, en 1060 el conde
Ramon Berenguer I cede la administración de Tamarit a
Bernat de Claramunt y será bajo esta familia, que se construirá durante el siglo XII buena parte de las estructuras románicas que han llegado hasta nosotros.
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| El castillo desde el mar |
A mediados del siglo XIV, la propiedad pasa al
arzobispado de Tarragona -dominio que se extenderá hasta el siglo XIX- y durante los siglos XV y XVI, el castillo de Tamarit tendrá la función de vigilancia y defensa de la población ante los ataques de los piratas berberiscos (
ver Moros en la costa: La historia de los pueblos dobles del Maresme). Ataques que acabaron por arruinar el importante tráfico mercantil de Tamarit dado que, ante la
inseguridad de su puerto, los navegantes se vieron forzados a utilizar el puerto de Tarragona de forma principal, cayendo el de Tamarit progresivamente en el
olvido.
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| A finales del s.XIX, Tamarit estaba abandonado |
El
declive de la fortificación ligado al de su puerto (del que todavía se conservan los restos de unos astilleros) y su ubicación en las cercanías de la desembocadura del
río Gaià, hicieron que, durante el primer tercio del siglo XIX y debido a los continuos problemas de
paludismo derivados de las aguas estancadas del río (
ver Bioterrorismo nazi en Italia o cuando los mosquitos se convirtieron en soldados de Hitler), la villa de Tamarit fuera abandonada. Sin embargo, y pese a la ruina de Tamarit, en 1916, la propiedad pasó a manos del empresario y filántropo estadounidense
Charles Deering, quien encargó la restauración en estilo historicista de todo el conjunto al pintor modernista
Ramon Casas y al historiador Joan Ruiz i Porta que le dieron el aspecto que tiene en la actualidad.
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| Interior del castillo de Tamarit |
Convertida la fortificación de Tamarit en residencia veraniega de Deering, albergó parte de la colección de arte que mantenía en el
palacio Maricel de Sitges hasta su alquiler a la Generalitat en 1932. Tras el paréntesis de la
Guerra Civil, durante el cual el altar barroco se salvó de ser quemado por grupos anarquistas por pertenecer a Deering, y se construyó un
bunker de defensa costera a pies del castillo, la propiedad continuó en manos de la familia Deering que la vendió en 1986.
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| Capilla de Tamarit, escenario de celebraciones |
Declarado
Bien Cultural de Interés Nacional en 1988, el castillo de Tamarit, transformado en un centro de celebraciones y banquetes de capital privado, es, por méritos propios, uno de los rincones más bellos y encantadores de la costa tarraconense.
- Los espíritus de la playa de Tamarit
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| Tamarit mantiene un halo de misterio |
Tamarit, durante muchos años fue un pueblo famoso por su gente de mar, dedicada a la pesca y al coral, hasta el abandono de la villa. Según la
leyenda, durante el siglo XVIII una fuerte
tormenta pilló a unos cincuenta pescadores tamaritenses lejos de la costa, llenando de temor y sufrimiento los corazones de sus familiares en tierra firme. Llantos, ruegos y oraciones por la suerte de los pescadores, no sirvieron de nada y, al terminar la tormenta,
ninguno volvió a casa, ni siquiera en forma de cadáver devuelto por el mar. Sin embargo, corrió la voz de que, por la noche, a la misma hora en que terminó la tormenta, los
espíritus de aquellos desgraciados hombres se aparecían en la playa pidiendo volver al mundo de los vivos. Los
supervivientes, aterrorizados por estas apariciones de ultratumba, se fueron de Tamarit
abandonando a su suerte aquel pequeño pueblo costero.
El dato: La importancia del puerto de Tamarit fue tal que, desde él, salieron parte de las naves con que Jaime I conquistó Mallorca entre 1229 y 1231.
Por si lo quieres visitar:
Dirección: Castell de Tamarit, Camí Castell de Tamarit, s/n, 43008 Tarragona (Tarragonès)
Teléfono: (+34) 977 212 971
Acceso: Propiedad privada visitable
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| El Castell de Tamarit, uno de los rincones más bellos de la Costa Dorada |
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