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jueves, mayo 12, 2005

El estado de su nación.

Si en algún sitio se ve claramente el divorcio entre el pueblo y su clase política es en el Debate sobre el Estado de la Nación. Los únicos que ven el debate son los periodistas (¿independientes?) y los políticos. El pueblo llano "pasa" de ellos como si nada se estuviera debatiendo. El pueblo, por suerte, aún mantiene parte de la cordura que los políticos perdieron ya hace milenios.

Este debate, lejos de ser un debate en que podamos ver el "estado de la Nación", se ha convertido en una plaza de toros en que los políticos se lian a puyazos los unos a los otros, donde las políticas de partido y las estrategias descalificatorias se imponen a cualquier debate constructivo y donde priman las posiciones e imagenes personales respecto el beneficio común. Nada bueno para el pueblo sale de esos debates, sino para los intereses particulares de los políticos.

Se juega con muertos, con sentimientos, con dinero, con ideas, con mentiras, con promesas. Todo vale para dar la apariencia de que uno tiene mas razón que otro. Sin embargo, a ningún político le interesa dedicarse a arreglar lo que no funciona si no va a sacarle un beneficio directo. Los problemas de la gente de la calle no interesan si no es para ponerse medallas. Solo la movilización de los afectados consigue que los políticos se interesen en arreglar los problemas reales de sus electores.

Y de mientras, ahí siguen nuestros políticos, sacandose los ojos por todo y de todas las formas posibles. Pero no se engañen, no estan debatiendo el estado de nuestra nación, sino el estado de SU nación.

3 comentarios:

odyseo dijo...

A base de sacarse los ojos unos a otros, están todos ciegos

El inadaptado dijo...

Lo que me jode es que ni se despeinan. Que los saquen de dos en dos a pegarse ostias a lo "Club de la lucha" y ya verás como lo seguimos con interés...

oserlaj dijo...

Las encuestas dieron como claro vencedor a Zapatero, ahora bien, me pregunto quiénes fueron los que siguieron las horas y horas de duracion del debate. ¡Hay que ser muy freaky o estar muy aburrido para tragarselo entero! Yo vi un poco y desde luego noté que Zapatero sabía muy bien cómo responder a los golpes bajos de Rajoy. Un saludo!