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viernes, mayo 05, 2006

Sinvergüenzas sin fronteras.

Hace ya unas semanas que a raíz del descubrimiento de los caraduras del ayuntamiento de Marbella, hacía mención de que si se estiraba bien de la manta, no quedaba un consistorio en pie, de la cantidad de sátrapas y vividores que tenemos que soportar a diario en nuestros municipios a cuenta de nuestros impuestos. Y una prueba de ello lo tenemos en el pequeño pueblecito tarraconense de Querol, donde habitan escasamente 300 habitantes (unas pocas decenas permanentemente) y en el que pasándose por el forro todos los planes de protección del medio ambiente y la opinión contraria de los vecinos se pretende construir una macro urbanización de 1100 casas, en las cuales podrían vivir unas 3500 personas. La repera.

Alguien podría pensar que el pueblo puede estar cerca de la playa o un centro turístico de primer orden, pero no. Querol está donde Cristo perdió la zapatilla y no fue a buscarla, lejos de todo sitio interesante, y justamente su interés reside en su ubicación y su medio ambiente privilegiado entre bosques mediterráneos transición a la vegetación mediterránea continental, por lo que ha sido objetivo de las inmobiliarias que han visto en él un estupendo sitio para seguir con su movimiento especulativo destructor del paisaje y del futuro de un país.

Pero claro, el asunto no prosperaría si no hubiese gente desde dentro que con ahínco defendiera lo indefendible: El propio alcalde de la población, el señor -por decir algo- Albert Carreño i Soriano. El Ayuntamiento, además de hacer oídos sordos a las alegaciones de los vecinos, ha desprotegido zonas anteriormente protegidas por el plan Natura 2000 de la Comunidad Europea, modificado planes urbanísticos municipales al gusto y, por si fuera poco, el consistorio ha recibido una serie de curiosísimas “donaciones” -sin ánimo de lucro, evidentemente- por parte de empresas involucradas en el desarrollo del proyecto. Para acabar de rematar la faena, por Internet se venden algunas de las parcelas afectadas…¡antes de que esté aprobado definitivamente el proyecto! En una clara intención de vender la piel del oso antes de cazarlo, por si acaso después no pueden cazarlo.

En fin, mil y un despropósitos que tienen el mismo fin del de los ediles marbellíes, el enriquecimiento rápido de unos personajillos de baja calaña y más baja moral, que en cuanto ven cuatro duros juntos, no tienen el menor remordimiento de vender a su madre en porciones.

Desde Memento Mori, quiero dar mi apoyo incondicional a la Plataforma Salvem Querol para que no decaigan y persistan en su lucha, porque quien la persigue, la consigue y torres más altas han caído. Aunque -vano es el negar la evidencia- la justicia y la razón son unos argumentos muy débiles ante el dinero fácil y la ambición humana.

¡Suerte y a por ellos!



Es que no se salva ni uno... ¡ni uno!

4 comentarios:

Scratty dijo...

Tramposos, aprovechadores, devolved el oro (como dirían Les Luthiers). Apoyo la moción: debería restaurarse la quema pública de estos personajillos en la plaza del pueblo. Vale, vale, no exagero tampoco. Pero casi.

Plataforma ciudadana dijo...

Desgraciadament no és només Querol. L'urbanisme salvatge és un fenòmen creixent a tot l'Estat Espanyol.
Seguim informant al Diari NO TAN A PROP. Salut.
http://www.notancerca.blogspot.com

Sergio Fidalgo dijo...

Si la concejalía más deseada en cualquier ayuntamiento es la de Urbanismo será por algo...

Oceanida dijo...

Es bochornoso...ojala esta plataforma logre su proposito.
Un abrazo o varios...que no te di antes por falta de tiempo pero que te leo..te leo ah?