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martes, diciembre 02, 2014

Marie Tharp, la increible obra de una mujer discriminada

Marie Tharp (1920-2006)
Tal los tiempos que corren, dedicarse a la investigación, más que una opción laboral prestigiosa es un deporte más arriesgado que hacer de equilibrista sin red, dadas las escasas oportunidades que existen. Si a este handicap se le añade la precariedad laboral, el hecho de tener que trabajar desde casa y, para más inri, ser mujer, el poder hacer nada mínimamente trascendente en esta vida parece, simplemente, imposible. Pues bien, esta situación es justamente la vida de Marie Tharp, una geóloga norteamericana la cual, pese a todos los obstáculos habidos y por haber, consiguió hacer un mapa que cambió la forma de entender el mundo.

Nacer en 1920 en Ypsilanti (Michigan), ser mujer, y querer ser algo más que una simple ama de casa, era algo osado, cuando no directamente subversivo. Sin embargo, esto mismo era lo que pretendía hacer Marie Tharp, hija de un topógrafo del Departamento de Agricultura estadounidense, a la que su cuerpo y mente le pedían algo más que estar delante de unos fogones. No obstante la sociedad de la época no le iba a poner las cosas fáciles.

Una mujer de gran talento
Primeramente, intentó estudiar literatura en Annapolis, pero al ser mujer, no la admitieron y se tuvo que ir a la Universidad de Ohio, donde se graduó en 1943, pero debido a la II Guerra Mundial, las mujeres debieron suplir los altos puestos que dejaban los hombres que se iban al frente. En este escenario, Marie Tharp se enroló en un programa sobre geología del petróleo en el que se graduó en 1944, trabajando en la industria del petróleo durante un corto período. Pero este trabajo no le "llenaba" y decidió volver a estudiar, esta vez matemáticas, licenciándose en 1948. Definitivamente, Marie, tonta no era.

Marie Tharp y Bruce Heezen
En el contexto de la Guerra Fría, sus conocimientos de geología y los crecientes presupuestos en el estudio de los océanos de cara a encontrar naves hundidas y a facilitar el trabajo de los submarinos norteamericanos, le permitieron entrar en contacto con el geólogo Bruce Charles Heezen con el cual empezó a trabajar para cartografiar los fondos marinos. No obstante, era mujer, y así como Heezen no tenía ningún problema para incorporarse a la tripulación de los barcos oceanográficos, ella lo tenía prohibido, con lo cual no tenía más opción que trabajar con los datos en bruto que le iban enviando.

Perfiles de sónar
A pesar de ello, unas veces en su oficina del Observatorio Geológico Lamont en Palisades (Nueva York) y otras directamente desde su casa -era más fácil racanear a los "machacas" de las oficinas que a una expedición embarcada en el Atlántico- Marie Tharp iba traduciendo en forma de mapa hecho a mano, los datos de los perfiles del sónar que le iban llegando. 

Mapa mundial a golpe de estilógrafo
En 1953, juntando esta colección de datos, Marie vio que en medio de la cordillera que había en el centro del océano Atlántico se dibujaba un valle deprimido. Perspicaz como era, pronto intuyó que esa era la prueba de la expansión de los océanos y la consiguiente validez de la teoría de la deriva continental (ver El inquieto punto caliente de las Islas Hawaii). El único inconveniente es que Heezen no la creyó -abogaba por una tierra en expansión- y a pesar de sus violentas discusiones, que le llevaron a ver volar por encima de su cabeza borradores y botes de tinta provenientes de Tharp, Heezen tardó más de un año en dar su brazo a torcer: Era mujer y, en una época machista como aquella que encima pudiera rectificar a un hombre, era algo muy grave.

Mapa del Atlántico Norte
Pese a todo, en 1957 se publicó el primer mapa del fondo del océano Atlántico Norte, lo que significó una revolución, ya que hasta entonces se pensaba que los fondos eran eminentemente planos y fangosos, y el mapa demostraba que habían relieves incluso mayores que en la superficie. La autoría, como no podía ser menos, era de Heezen y Tharp; las medallas estaban, como hoy, muy cotizadas.

Tharp continuó trabajando durante casi 20 años con los datos brutos de varias expediciones oceánicas, presentando en 1977 -el mismo año en que moría Heezen-  el Mapa Mundial de los Fondos Oceánicos. Mapa que significó el espaldarazo definitivo a la tectónica de placas, al permitir a los geólogos de todo el mundo juntar las piezas que tan solo se intuían en superficie.

Un trabajo inmenso poco visible
De esta forma, su inmenso trabajo en la construcción del mapa de los fondos oceánicos -incluido en forma de homenaje en una capa del Google Earth- permitió dar a conocer al mundo entero una parte absolutamente ignota, pero imprescindible para entender la geología y la geografía del planeta Tierra.

Marie murió en 2006 en Nyack (Nueva York), y pese a todos los obstáculos, pese a trabajar desde su casa, pese a ser tratada como una becaria y pese a ser discriminada en razón de su sexo, Marie Tharp pasó a ser considerada uno de los geólogos más influyentes de los últimos tiempos.

¿Me ha parecido escuchar a alguien que se quejaba de no estar valorado en su trabajo?

Mapa mundial de los fondos oceánicos

Webgrafía

1 comentario:

leticia dijo...

Gracias Ireneu por tan interesante e inspirador artículo. Como geóloga, siempre me ha fascinado este mapa, es un orgullo saber que esta historia está detrás de su concepción.

Además de toda la historia, me encanta como terminas el artículo "alguien se siente infravalorado en su trabajo???"

Eso me hace recordar a la psicóloga Junguiana Jean Shinoda Bolen y las disertaciones que hace en su libro "Las brujas no se quejan"... en el que de varias formas analiza por qué "quejarse es perder el tiempo".

Saludos y nuevamente gracias,

Leticia Ortega.-