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| La masía Escorça o Can Bitllera (2025) |
La
masía Escorça, conocida también por su nombre originario de
Can Bitllera, es una casa señorial situada en el número 2 de la calle Santa Eulàlia de L'Hospitalet, en la esquina con la Riera Blanca, en el límite con la ciudad de Barcelona (
ver La Pinza de Santa Eulàlia, la moderna cruz de término hospitalense). Su ubicación, en un punto de frontera urbana, le confiere un carácter singular, al encontrarse en un espacio de transición entre la gran urbe barcelonesa y el tejido histórico hospitalense, a la vez que refleja la importancia que tuvo el barrio de
Santa Eulàlia como lugar de acogida de industrias y residencias señoriales durante el siglo XIX. La casa, protegida como
Bien Cultural de Interés Local, forma parte del catálogo patrimonial de la ciudad y es un testimonio de la transformación de una antigua masía
ochocentista en un edificio con funciones industriales y sociales que han ido variando a lo largo del tiempo.
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| Jardín y huertos de la masía Escorça (1970) |
La construcción de la masía data de la década de 1840, con una estructura que responde a la obra popular de la época, aunque incorpora elementos historicistas y neoclásicos que le confieren un
aire señorial. El edificio se compone de planta baja, un piso y desván, con tejado a doble vertiente y cumbrera paralela a la fachada principal. El cuerpo central, más elevado que los anexos laterales, se corona con una
torre de planta cuadrada que culmina con tres arcos de medio punto en la parte superior de cada cara, cubierta con tejado a cuatro aguas. La fachada presenta aberturas rectangulares dispuestas siguiendo ejes verticales y horizontales, con una clara voluntad de simetría, y en el primer piso se abren tres balcones con bases de piedra moldurada que aportan un cierto refinamiento. Los tres cuerpos del edificio se rematan con cornisas diferenciadas: la del cuerpo central está decorada con dentellones, mientras que las laterales, a un nivel más bajo, son lisas. Por encima de las cornisas se dispone un
acroterio, y el del cuerpo central incorpora un
reloj de sol que refuerza la dimensión simbólica de la fachada. El torrejón, que parece datar de alrededor de 1860, acentúa el carácter señorial de la casa y le confiere una verticalidad que contrasta con la volumetría horizontal de los anexos.
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| Vigas de madera del interior de L'Escorça (1987) |
El entorno de la masía, situado en un punto estratégico de la ciudad, fue determinante para su desarrollo histórico. La proximidad al
Puerto de Barcelona (
ver La expropiación de la Zona Franca: Historia de una puñalada trapera), infraestructura clave para el transporte de metal, y la disponibilidad de mano de obra en
L'Hospitalet, convirtieron este punto en un lugar idóneo para la instalación industrial. La casa, originariamente conocida como Can Bitllera, acabó adoptando el nombre de "Escorça" por la presencia de las
Fundiciones Escorsa S.A., propiedad de Joan Escorsa, que se establecieron alrededor de la masía a finales del siglo XIX. La fundición buscaba un nuevo emplazamiento para ampliar sus estructuras y mejorar la calidad y cantidad de la producción, y el barrio de Santa Eulàlia ofrecía las condiciones adecuadas para este crecimiento. En 1916 se formalizó la compra de la masía y de las tierras del entorno para construir la nueva fundición, que durante los años veinte se consolidó como un
conjunto industrial de gran importancia. La casa fue destinada a oficinas, salón de actos y biblioteca, mientras que en dos anexos se ubicaron el laboratorio, situado donde antes estaba la capilla, y la casa de los
masoveros. Las naves de fundición y las dependencias de servicios quedaban bajo la vigilancia de los porteros, configurando un espacio que combinaba la residencia señorial con la funcionalidad industrial.
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| La masía Escorça, de color ocre (inicios años 80) |
La masía se convirtió en un referente para los habitantes del barrio, que la conocían como la
Masía Escorsa por el vínculo con la fundición. Restaurada con paredes de color
ocre oscuro (hoy pintada de blanco, aunque mantiene el color ocre en el acroterio y la torre), la casa mantuvo su presencia en el paisaje urbano incluso cuando su función original se transformó. En los años ochenta, el edificio sirvió de sede a
ASPANISSES, la Asociación de Padres de Niños con Minusvalías, que encontró un espacio para desarrollar actividades sociales y de apoyo. Posteriormente, la masía ha sido reutilizada como centro social de la
Casa Galega Font Trobada, manteniendo así su vocación comunitaria y adaptándose a las necesidades contemporáneas del barrio. Su evolución, desde masía señorial a espacio industrial y finalmente a equipamiento social, refleja la capacidad de las construcciones históricas para reinventarse y seguir teniendo un papel activo en la vida urbana.
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| Torre y reloj de sol de L'Escorça (2019) |
De esta forma,
L'Escorça, a pesar de haber nacido como una masía
ochocentista y haber sido transformada en sede industrial, ha logrado mantener su
identidad arquitectónica y patrimonial, convirtiéndose en un símbolo de resistencia y adaptación. El reloj de sol que corona la fachada central, las cornisas decoradas con dentellones y el torrejón que se levanta con elegancia, siguen recordando su origen señorial, mientras que los usos posteriores han ido añadiendo capas de significado que enriquecen su
historia. El futuro de la construcción parece vinculado a su función como
equipamiento social, pero su preservación como bien cultural de interés local garantiza (al menos sobre el papel, que ya sabemos como van las cosas en este pueblo,
ver La Torre Gran de L'Hospitalet, el bochornoso estado de un patrimonio supuestamente protegido) que seguirá siendo un testimonio de la
memoria colectiva de L'Hospitalet. Su trayectoria invita a reflexionar sobre la importancia de conservar las
masías urbanas como espacios que explican el pasado agrícola, industrial y comunitario de la ciudad, a la vez que abren la puerta a nuevas formas de reutilización que las mantengan
vivas y útiles en el presente.
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| La masía Escorça y "La Pinza" a tocar de la frontera con Barcelona |
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