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viernes, septiembre 02, 2005

Mad max y la Big Easy

Cada dia que pasa y las noticias del destrozo de Louisiana se van conociendo, más estupefacto quedo del espectaculo absolutamente tercermundista y "madmaxiano" que está padeciendo la -supuesta- nación más potente del mundo. No estoy seguro -porque no estuve allí- si la situación se fue tanto de las manos a las poblaciones asoladas por el Tsunami de diciembre pasado, pero me da la impresión que la gente, en su pobreza, ha sido más civilizada y organizada que en la acomodada y sobrealimentada sociedad estadounidense.

Con el 11-S se vió que los servicios de emergencia fallaron como una escopa de caña, pero la propaganda desviadora de la opinión pública hizo girar la vista de las deficiencias propias a la de los terroristas que cometieron semejante barbarie. Ahora, no. Ahora los afectados, los centenares de miles de afectados, no han sido manipulados desde la corrupta esfera política simplemente porque no tienen nada con que ser manípulados, ni diarios, ni radio, ni televisión... No hay electricidad, ni gasolina, ni viveres, ni viviendas... nada.

La realidad más dura de la sociedad americana, en que los médicos, si quieres tenerlos, te los has de pagar de tu bolsillo, en que las prestaciones sociales están reducidas al mínimo, se han presentado de golpe para desgracia de los afectados, y el descontento se ha trasmitido por el único medio posible ahora, el boca a boca. Miles de afectados gritan al cielo un "help" que no llega mas que a cuenta gotas y que el gobierno está enviando a paso de tortuga. No tiene sentido que los barcos medicalizados tarden aún una semana en llegar a los damnificados, al igual que no tiene sentido que junto con las exiguas raciones de comida repartan ¡hielo! ¿Para que? para la Coca-Cola, sin duda.

La alcaldía de Nueva Orleans ha instado a la Guardia Municipal que suspenda las acciones de atención a los afectados para dedicarse a controlar el orden público. Eso se llama versele el plumero a los gobernantes. Las clases adineradas están presionando a los políticos para que dejen de atender a los pobres -casi todos negros- y velen por sus intereses económicos en la ciudad, y ellos están haciendolo. Al fin y al cabo son quienes pagan las elecciones.

Menos atención, más altercados entre la gente que no tiene nada que llevarse a la boca, y , por tanto, más policía para mantener el orden. La pescadilla hambrienta que se muerde la cola. Las escenas que se han visto más tienen que ver con desastres en Haití o en Centroafrica que en el más desarrollado de los paises del mundo.

La democracia más grande se ha venido abajo en cuanto que sus pies de barro se han mojado, dejando al descubierto que su cúpula dirigente no sabe otra cosa más que imponer el orden por la fuerza. Incluso con sus propios votantes.

Que tengan suerte. La van a necesitar.



Miseria y muerte en la Big Easy (Nueva Orleans)

6 comentarios:

scape95 dijo...

Buen post.

El otro día leí que había aumentado el porcentaje de personas bajo el umbral de la pobreza en EEUU. No recuerdo la cifra (¿15%?), pero era mucho más alta de lo que normalmente se piensa para "el país de la doble moral".

El inadaptado dijo...

He leido en las noticias que el alcalde de Nueva Orleans, a pesar de lo mucho que ha criticado al presidente, se siente "esperanzado" tras la reunión que ha mantenido con Bush.

En pocas palabras, le han cerrado la boca. Con amenazas o con dinero, pero al presi no le gustan las críticas. Me temo que los servicios de propaganda van a convertir esto en un nuevo 11-S. Porque, a fin de cuentas, los únicos que pueden alzar la voz son los negros pobres, pero... ¿quién les va a hacer caso?

Scratty dijo...

La verdad que da vergüenza ajena eso de retirar la ayuda humanitaria para reforzar la seguridad. A poco que se esforzaran en lo primero, la segunda cuestión se resolvería casi sola.
Saludos,

El Replicante dijo...

Democracia?? donde hay democracia?? yo no veo ninguna...

oserlaj dijo...

Hola! Me alegro de volver a leerte tras un breve parón veraniego.

Tienes toda la razón, lo que ha sucedido en Nueva Orleans ha sido deprimente. Una vez más vemos que no es oro todo lo que reluce, y que EE.UU. fuera de su fachada de primera potencia a todos los niveles se comporta como un país bananero cuando suceden este tipo de desgracias. Un saludo!

Miércoles Adams dijo...

Hola, ya veo que has vuelto al frente después de las vacaciones.

Lo de Nueva Orleans, es para flipar, llevan toda la vida presumiendo de ser los mejores en todo, y convenciéndonos de que las catástrofes son propias de países del Tercer Mundo, con nulas infraestructuras y resulta que todo era una bola.