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viernes, octubre 28, 2005

Cleptomanía deportiva

Si hay algo que asombra de mala manera es la impunidad total con que actúan los “amigos de lo ajeno” en un gimnasio, piscina, o centro deportivo cualquiera, tanto en los vestuarios de hombres como en los de mujeres. A mí que me perdonen, pero o nos estamos volviendo todos locos, o algo se está haciendo mal. No es normal que cada día que vayas a hacer deporte haya a quien le han robado el dinero, el móvil o el reloj, y menos cuando es en un círculo reducido y entre gente conocida. Parece que la histeria de la sociedad actual no haga más que crecer los niveles de cleptomanía hasta niveles demenciales. Del respeto a los demás y la honradez de principios, mejor ya no comentar nada.

Uno puede llegar a entender que alguien pueda robar dinero puntualmente porque le haga falta para poder comer, pero robar en un gimnasio u otro centro, significa que has de pagar por entrar y por tanto tienes una serie de recursos, volviéndose el robo en un mero vicio. Vicio que se confirma en el hecho de que no solo desaparecen cosas de cierto valor, sino que desaparecen absolutamente todo tipo de adminículos a cual más inservible para quien lo roba. Bambas viejas, toallas raídas, sostenes usados, camisetas desteñidas… un botín demasiado ralo para pensar que el ladrón (o ladrona) tiene otro pensamiento diferente que el de hacer mal a quien ha sufrido el robo.

La solución es muy difícil, ya no solo por la poca cuantía del hurto -por el que muchas veces no vale la pena ni de movilizarte-, sino porque la única forma de evitarlo sería la instalación de cámaras de video vigilancia en aquellos sitios donde se producen los robos. ¿Y quien quiere que le estén vigilando su propia intimidad mientras se está duchando? ¿Estaríamos previniendo el robo a costa de promocionar el “voyeurismo” legal? Salir del fuego para caer en las brasas. Mal asunto.

Parece claro, pues, que la única forma de evitar este tipo de comportamientos eficazmente es el prevenir mediante la educación en el respeto, pero mientras que la sociedad esté premiando el comportamiento egoísta del “Apáñatelas como puedas. Todo es válido”, el problema seguirá existiendo. No hay nada más ajeno y lejano que lo que no te pertenece, ni nada más cercano que lo que tienes delante de la mano.

Sólo queda no fiarte de nadie. Orwell no estaba tan equivocado.

5 comentarios:

|ntenso dijo...

Si tienes el gimnasio relativamente cerca de casa, dúchate al llegar.
Sí, yo y mi olor corporal vamos alejando a la gente por la calle los diez minutos que tardamos en volver a casa pero es mucho más cómodo.

Y si en tu gimnasio no hay taquillas (no hace falta que sean personales e intransferible, con usarla y tener tú la llave mientras estás dentro, sobra), haced que las pongan.

scape95 dijo...

"Educación en el respeto", tú lo has dicho. Se está perdiendo, y cada vez más deprisa.

oserlaj dijo...

Qué buen post Ireneu, es un problema bien serio...precisamente hace menos de un mes me robaron en el gimnasio un billete de 20 euros. La culpa fue mía por no utilizar las taquillas, ya que pensaba que estaba apuntado a un gimnasio de gente civilizada y no de gentuza, como han resultado ser. Conclusión: todos a gastarnos los cuartos en alquilar una taquilla, porque está claro que por mucho que se intente, siempre habrá animales sinverguenzas de los que no te puedes fiar. Un saludo y bon cap de setmana! (no sé si lo he escrito bien jejeje)

Ireneu dijo...

Intenso: Si, lo tengo relativamente cerca, pero no me gusta esperar a ducharme en casa porque se te seca el sudor y es una meee... La única solución es no llevar ni un duro ni nada de valor ni de marca. Aún así, son capaces de robarte los calzoncillos con ellos puestos...

Scape95: de aqui a unos años respeto será sinónimo de utopía. Penoso.

Oserlaj: La gentuza es como las cucarachas, están por todos lados, y por mas que matas, siempre salen más. Ahora te han volado 20 euros, osea que a partir de ahora, de llevar encima, ni un euro. Es duro, pero es así, pero por cuatro gilipollas te obligan a tomar una serie de medidas que no tendrías porque tomarlas. En fin...

Ah! y lo has dicho muy bien, compi! ;-)

Anónimo dijo...

hoy me siento indignado me han robado la chaqueta de arriba del chandal en los vestuarios, para mi tiene mucho valor por que no solo es de marca si no que me la regalo mi novia, fue en un gimnasio que se llama FITNESS PLACE que es una cadena de gimnasios en plaza eliptica, yo en mi gimnasio un gimnasio de barrio que es otro al mencionado ahi arriba, estoy acostumbrado a dejar todo en el vestuario y no pasa nada pero es que aki aunque quieras protejer tus pertenencias no te dejan puesto que no hay taquillas para la gente que no es abonada a este gimnasio y yo solo fui un dia suelto, es increible que tengo que hacer cargar con la chaqueta a todas horas?? es una pena que vivamos en una sociedad asi pisandonos unos a otros sin pensar en nadie mas que tu y esto cada vez va a peor, la gente que es asi tarde o temprano encontrara su castigo, hijos de puta, que conste que todavia tengo el chine si me excedo en mis comentarios jeje