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jueves, junio 30, 2005

Las batas sin niño.

Es difícil expresarse con claridad cuando tus sentimientos son confusos. Ni indignación , ni ira, ni sentimentalismo, sino todo lo contrario. Un vacío que no es tal me inunda y asola. Esa familia que solía ver muchos dias y que era cliente habitual de mi tienda, ha quedado rota por tres sitios. Rota por los tres niños que han muerto en el incendio de su casa, en L'Hospitalet.

Eran una família simpática y que llamaba la atención. La madre, Montserrat, mujer joven y agraciada -a la cual no le hace mucha gracia su nombre, me confesó- siempre iba con sus hijos para arriba y para abajo y me compraba cosas para ellos. Eran tres niños vivarachos de 5, 3 y 2 años a la cual se añadió Marisol, la pequeña de poco más de un año y a la que sus hermanos mayores cuidaban especialmente. Muchos crios para tener sólo 23 años, pero Montse sacaba fuerzas de donde no había para llevar la casa adelante, aún en el duro momento en que su marido quedó en el paro. Por suerte, las cosas volvian a funcionar.

Me traía y me recomendaba a toda su familia cuando necesitaban alguna camiseta, o chandal, o zapatillas, supongo que el buen precio, el buen trato y el estar al lado de casa le invitaba a hacerlo. Incluso me pidió que le guardara unas batas para los tres "conejitos duracell" que eran los tres hermanitos. Yo en ese momento no tenía de sus tallas y encargué unas cuantas para tenerlas en septiembre. No me falles, me dijo, que cuento con ellas y vendré a buscarlas.

No hace mucho me contó que había solicitado ayudas por ser familia numerosa y que estaban a punto de darle un piso más grande en Bellvitge, pero que de mientras tendría que apuntar a los pequeños a los colegios del barrio. Me hizo gracia cuando le preguntamos al mayor que si iba a ir al cole y nos contesto, ni corto ni perezoso, que no, que el iría a la escuela. Su padre le había dicho que iría a la escuela y no sabía lo que era "el cole". Sin embargo el problema que tenía Montse era para poner a los tres chavales en el mismo colegio, ya que no encontraba plaza y al estar tan unidos entre ellos no se atrevía a dejar a un par en un colegio y al otro hermano en otro. Ella no cejaba y estaba en trámite de conseguirlo. Ni el destino cruel e irónico ha sido capaz de separarlos.Curioso.

Esta mañana, justo antes de cerrar, han pasado tres camiones de bomberos por delante nuestro. Nos ha inquietado. Una humisca y un olor a piso quemado -ese olor tan característico que quien lo haya padecido no lo olvida en la vida- inundaba todo el barrio. La policía local ha cortado rápidamente los accesos y cuando hemos oido al agente pedir cuatro ambulancias, dentro nuestro hemos sabido de quien se trataba: los gitanillos.

Efectivamente, la travesura de uno de ellos de jugar con un mechero ha hecho arder toda la casa. Una travesura de un crio, que podía haber sido la travesura de cualquier otro crio de cualquier otra familia, ha llevado la desgracia a la casa. Desgracia que no quería creer cuando he visto que decían que los tres niños habían muerto, cuando las primeras notícias eran de que estaban graves. Que bella y que cruel que puede llegar a ser la vida.

Curiosamente, los medios no han hecho hincapié en que eran gitanos y es de agradecer, ya que ante tal desgracia el detalle carece de sentido. Sólo un maldito racismo te puede hacer ver las cosas diferentes si lo sabes o si no. Eran niños, simpáticos para el heterogéneo vecindario que los envolvía y traviesos como todos los niños de su edad, en una familia que los quería. Y los quiere.

Yo debo ser un bicho raro, las cosas más duras no me afectan en el momento, en el cual soy capaz de mostrar una gran frialdad y ver las cosas con claridad, sino a tiro pasado cuando ya no tiene sentido preocuparse. Y en esas me encuentro...y le doy vueltas al asunto... y me entristezco... y me pregunto...

Tres batas no tienen niño...¿Porqué?

8 comentarios:

brisaenlanoche dijo...

Cuando oí ayer la noticia me quedé mal. No se cómo va a poder superar la madre esa pérdida... ¿Por qué ocurren estas cosas, si sólo eran unos niños? Supongo que estás muy tocado porque les conocías, y eso es más duro.
Un abrazo.
PD: También te añado a mis enlaces.

malaputa dijo...

Joder, qué horror. Pobres todos, los niños, la familia, todos...
Un abrazo.

Ireneu dijo...

Pues si, un show... esta tarde los han enterrado y para mas inri, los han enterrado todos en el mismo ataud... hala... juntitos para la eternidad..

Ni que decir como está la madre... que por lo visto se lió a cabezazos en el hospital cuando se enteró de la muerte de los pequeños.

Que cruel puede llegar a ser el destino algunas veces, hostia...

oserlaj dijo...

ufffff ayer vi la noticia... es increíble y demuestra una vez más que la muerte siempre es injusta y viene cuando uno menos se lo espera.

Ireneu, espero que no te siente mal lo que voy a decir porque se trata de un cliente y bastante trauma tendrá la pobre mujer el resto de su vida, pero es que no entiendo cómo una madre (o un padre, por supuesto) puede dejar solos en casa a niños de estas edades.

Un saludo.

laceci dijo...

Joder, cuanto lo siento. Cuando a las desgracias les pones cara, es mucho peor. A mi me paso con el 11M.

Ireneu dijo...

Pues si, Ceci, cuando los conoces es bastante mas duro, y mas si son niños de estas edades, que ya me explicarás el mal que han podido hacer. Pero en fin c'est la vie...

Y tranquilo Oscar, en este caso los conozco porque eran clientes, pero si los hubiese conocido en otras circunstancias pensaria exactamente igual, ya que no me gusta dorar la pildora a nadie ni al mejor de mis clientes (yo digo que un cliente siempre tiene la razón... siempre que la tenga, y ya te habla de lo mal comerciante que soy entonces) y realmente pienso que algo de irresponsabilidad hubo -siempre pasa cuando hay alguna cosa de estas- pero la madre estaba en casa. Durmiendo, pero en casa. Y el Gabriel, el hermano mayor y mas lanzado, seguro que estaba jugando con el mechero ya que para San Juan estaba tirando petardos y no les tenia miedo. Cuando vieron la que armaron se asustaron temiendo la bronca y se escondieron en las habitaciones, siendo estas su tumba.

En fin... un accidente de tantos que podian haberse evitado y no se hizo.

Por cierto... ¿Todos teneis bien arreglados el mogollón de cables de detrás de la CPU? ;-)

Sylvia dijo...

mucho me gusta tu titulo de "Memento Mori" - es la verdad!

Ireneu dijo...

Muchas gracias, Sylvia! :-)