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lunes, junio 06, 2005

Las inocentes victimas del talante.

Un millón según los organizadores, doscientos mil según fuentes oficiales, es decir, entre quinientos y seiscientos mil manifestantes. Todo es cuestión de como se cuente y hacia donde se cuente,pero lo que queda totalmente fuera de toda duda y opinión es la baja calaña que resuda de cada acción y de cada palabra de la directiva del PP al manipular partidistamente los cientos de muertos y victimas del terrorismo.

Ganas le tenía - y le tiene- al gobierno actual porque le "robaron" su mayoria absoluta al PP y no han dudado en utilizar vilmente el dolor humano para conseguir su propósito de hacer una España de extrema derecha, caciquil y retrógrada. A ellos no le importa el dolor de las victimas, ni arreglar los problemas de verdad, lo único que quieren es girar la gente contra un gobierno elegido democraticamente (como lo fue en su dia el PP dos veces), y para ello no tienen ningún pudor en atiar el fuego de las bajas pasiones para que no se solucione el problema etarra, ese problema que tanto dolor ha hecho a este pais y para el cual la única solución que se quiere vender es la del ojo por ojo, sin querer darse cuenta que ese camino lo único que lleva es a que todos quedemos ciegos. A lo mejor es lo que pretenden.

Es de una irresponsabilidad infinita que un partido PARLAMENTARIO, se niegue a hablar de nada, vendiendo intransigencia, prepotencia y aislamiento ante un problema tan duro como el etarra, con el único fin de volver a su tan ansiada poltrona nacional. Jamás un expresidente encabezó una manifestación contra otro presidente. No se olvidaron de ningún detalle, incluso tenian que estar los afectados del 11-m, su maldito 11-m, y no dudaron a usar a uno de los heridos en la palestra dado que su presencia oficial no tenia ninguna razón de ser. Ellos, que azuzaron a la gente a gritar ¡contra los suyos mismos! -ya me explicarán cual fue el pecado de Gallardón-, a pedir dimisiones y que coreaban un manido "no en mi nombre", no tuvieron la delicadeza moral ni de preguntarse si Ernest Lluch quería o no negociar, o si alguno de los tantos muertos socialistas estaba de parte de esta manifestación. Estan muertos, ya no molestan, y era cuestión de hacerlos servir. Y lo hicieron. Los votos, aunque sea, se han de robar.

Los muertos, muertos están, y lo que toda persona ha de hacer es evitar que hayan más. Pero no. Esta gente no tiene el menor escrúpulo a utilizarlos. Les importa un huevo. Les importa un huevo que hayan muerto crios, que hayan muerto políticos, gente inocente, gente que trabajaba, gente anónima, gente famosa. Ellos quieren la poltrona, punto. Que muera yo, o mueras tu, les da lo mismo si ellos consiguen su cometido, erosionar al gobierno como sea, con mentiras, con muertos, apelando -gratuitamente- a la identidad nacional (alias nacionalismo español). Ellos necesitan mártires y los de ETA ya les va bien. Que pena.

Los recalcitrantes y más encegados pensarán que es lo mismo que pasó en el 11-M, salvo que se olvidan de un pequeño detalle. España votó y "botó" al mal gobierno, pese a los denodados intentos del gobierno de mantener una mentira de estado. Goebbels estaría orgulloso si hubiesen sido capaces de aguantarla hasta las elecciones, pero la España profunda y chapucera -justamente esa que no quiere el fin del terrorismo si no es metiendo el ejercito en el Pais Vasco y pasarlos a todos a cuchillo- salió a flote y envió al traste sus verdaderas intenciones. Mal que les duela.

El uso que hagan los políticos de la nacionalidades me la trae floja. Que ataquen a España, Catalunya o Pernambuco y hagan de ello caballo de batalla, me la repampinfla. Pero no el dolor humano, ni la injusticia. Un tiro en la cabeza es igual en cualquier sitio y si se puede evitar, se ha de evitar utilizando todo lo humanamente posible. Excusas no sirven y el PP españolista y carrinclón, busca la excusa de la rabia y la impotencia de los asesinatos para no hacerlo y conseguir su objetivo.

A los que les gusta decirme "lindezas" -anónimas o no- que vayan preparando su mejor repertorio, les he arado el campo. He ejercido mi -aunque les duela- personal libertad de expresión. ¿Diferencia? Yo no voy a acallar sus "opiniones", ellos estarian deseosos de hacerlo. Cuestion de talante.

2 comentarios:

malaputa dijo...

De nuevo, amén.
Has escrito el post que me hubiera gustado escribir a mí.

odyseo dijo...

Es terrible que tengamos que sufrir a un partido (principal partido) de la oposición como el PP, con sus chulerías de señorito de casino como único programa de partido.