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martes, septiembre 13, 2005

Medicina con vaselina.

La gente del PP está que trina. Está que no quieren ni oír hablar de Zapatero. Para ellos es el “diablo rojo” que va a destruir el país para dárselo a los etarras, a los catalanes y a los maricones. Y, la verdad sea dicha, es para que estén así de enfadados y temerosos, porque su irracional política del “me opongo a todo” más radical y malintencionada, ha recibido el jaque más duro de los últimos tiempos con el asunto de las ayudas a la financiación de la Seguridad Social de las comunidades autónomas. ¡Vaya por donde nos ha salido Sosoman!

Ante una propuesta de financiación rápida, concreta y escueta, el PP simplemente ha sabido reaccionar de la forma que los ínclitos habituales saben reaccionar: “Me opongo”... y han quedado retratados.

Zapatero les ha dicho a los presidentes de comunidades autónomas, este dinero tenéis, lo tomáis o lo dejáis, es vuestra opción, y ha dejado en bragas a la oposición. Los presidentes de las autonomías gobernadas por el PP, aturdidos ante la proposición, hubieran querido un tiempo largo de debate en el cual buscar SU mejor opción para atrabancar la acción de gobierno de su odiado ZP, vistiéndola de búsqueda de lo mejor para sus ciudadanos. Pero no. Les han hecho un “touché” y les ha dejado sin posibilidad de movimiento.

Si aceptan la financiación, están bebiendo de la mano de ZP y le están dando implícitamente la razón a su política, con lo que lejos de erosionar al presidente del gobierno, lo reafirman. Si no la aceptan por orgullo político, están dejando en desventaja económica a las comunidades que gobiernan respecto las que lo aceptasen, lo cual sería de muy difícil explicación de cara al electorado y podría pasar factura en las urnas. Jugada de maestro.

Evidentemente tendrán que aceptar aunque sea gruñendo y a regañadientes por el “trágala” con vaselina con que se han encontrado, ya que el dinero es algo que no están dispuestos a dejar escapar. Eso de que los catalanes se lleven dinero les duele, pero que ellos no se lo lleven y encima sea porque libremente decidan no tomarlo, eso duele bastante más... tanto a la corta como a la larga.

La reacción no se ha hecho esperar, y dentro del PP se están produciendo movimientos que denotan que el monolitismo impuesto por la vieja guardia se está fracturando por momentos, dejando ver las diferentes derechas que lo forman. No tiene sentido -y aún menos, futuro- un único partido de derechas en un país plural, moderno y europeo como pretende ser España, cuando todos los países más avanzados tienen un amplio espectro de partidos de “derecha” (Estados Unidos es rico, pero de avanzado nada, como hemos podido observar con el Katrina).

Mezclar a Ruiz-Gallardón, Zaplana, Camps, Fraga y Trillo en el mismo partido, simplemente es una aberración, y –por increíble que parezca- parece que va a ser un presidente de izquierdas el que acabe por modernizar a la derecha española y de rebote al país entero.

De momento, sus señorías ya tienen Internet en el Congreso. Es un primer paso.

1 comentario:

El inadaptado dijo...

Algo muy gordo tiene que haber pasado para que de repente a Rajoy le haya dado por pensar por sí mismo. ¡Ha dicho al partido que no mire al pasado! Leyendo entre líneas, ¡¡que se olviden de Aznar!! Estuve a punto de aplaudirle y todo.

No se si el órdago le durará mucho, pero en aquel momento parecía un político de verdad. Coño, si incluso han hecho una petición razonable, que las ayudas a la financiación sanitaria se hagan de forma equitativa. ¿Tendremos una oposición de verdad?