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martes, julio 15, 2014

Norbert Désirée, el negro francés que luchó con Hitler

Norbert Désirée
Si hay algún rasgo que de por sí, diferencie al ser humano, a parte de su -siempre supuesta- inteligencia, es disponer de un espíritu de contradicción capaz de dejar sentado al más pintado. El mundo de la política, por su visibilidad, es un auténtico escaparate de esta situación en que  por intereses partidistas, personales, por cambio de ideas o por lo que sea, hoy se defiende una cosa y mañana se defiende exactamente lo contrario, o se crean compañeros de viaje que en una situación normal no se producirían. En las guerras, la polarización entre dos bandos puede provocar que gente que debiera estar claramente en uno de ellos, se encuentre, por encajes de bolillos de la vida, justamente en el opuesto, tal como les pasó a los japoneses que participaron en la Segunda Guerra Mundial con Estados Unidos (ver Los Nisei, los japoneses fieles al Tío Sam). Esto, hasta cierto punto puede ser comprensible, pero lo que se escapa de toda lógica es que en un régimen racista y xenófobo a más no poder como fue la Alemania Nazi, donde la supremacía blanca era leit motif de su política hubiese, ni más ni menos que... ¡negros! luchando a su favor. Pues, aunque les parezca mentira, los había, y uno de los más famosos fue Norbert Désirée, un negro más negro que un tizón que luchó durante toda la guerra en el bando nazi. Y no había ido por equivocación.

Recogida de caña de azúcar (1902)
El 12 de julio de 1909, nacía Norbert-Adalbert-Henri Désirée, en Pointe-à-Pitre, capital económica de la isla de Guadalupe, colonia francesa en el Mar Caribe dedicada básicamente y desde tiempos inmemoriales al cultivo de la caña de azúcar. Este cultivo, como pasara en casi todas las islas caribeñas pertenecientes a todas las potencias europeas, empleó una gran cantidad de mano de obra esclava proveniente de África, y aunque la esclavitud se derogó a mediados del siglo XIX, los negros descendientes de aquellos esclavos siempre fueron los parias de aquella tierra. Ello hizo que la vida de Norbert Désirée, no fuera exactamente fácil, sobretodo al tener que sufrir el racismo por parte de los franceses metropolitanos.

Cartel de la LVF pro-nazi
Al estallar la Segunda Guerra Mundial, su odio hacia los colonizadores franceses, las ansias de independencia de la isla del yugo galo y los rumores de una cesión a los Estados Unidos, le hizo ver con simpatía el movimiento del Partido Nazi en Alemania. Lo de siempre: el enemigo de mi enemigo es mi amigo y, si encima, eres un antibolchevique convencido, el hecho de que Hitler fuera xenófobo y no pudiera ni ver a los negros, no dejaba de ser más que una pecata minuta.

En 1941, Francia había caído en manos de Alemania, y el país estaba en manos del gobierno colaboracionista de Vichy. En esa circunstancia, se organizó la Legión de los Voluntarios Franceses (LVF), original nombre con el cual se recogían voluntarios franceses adeptos al régimen nazi que se dedicarían a ayudar al ejército alemán en sus correrías por suelo europeo. Norbert Désirée, abandonando su Guadalupe natal y, entre sus inquietudes nacionalistas y que se ganaría la vida mejor de lo que podría hacer en su terruño, allí que se fue dispuesto a pegar tiros para defender al Führer.

Frente ruso
Encuadrado en el 3er Batallón de la 10ª Compañía de la LVF, en la cual se podía encontrar gente de todo tipo y color, ajenos -o no- al espíritu racista de la Alemania Nazi, a principios de 1942 Norbert fue destinado a Polonia, al campamento de Deba, donde se entrenaba a los voluntarios franceses, antes de ser enviados al frente ruso. No se le puso ninguna objeción a su participación junto a la Werhmacht (el ejército alemán), pero se ha de reconocer que alguien más negro que Legrá, procedente de una isla caribeña, en medio de la helada estepa rusa, era algo que no era excesivamente habitual..., ni para él mismo, claro.

Entre tanto rubio, un negro no pegaba
A pesar de los primeros problemas lógicos de acomodación al frío siberiano, Norbert Desirée sirvió en el frente oriental hasta 1944, donde destacó gracias a su fino oído (ayudó en 1943, al oír las llamadas de socorro, a salvar un sargento de su compañía a pesar de que sus jefes lo daban por muerto y no le dejaban ir a rescatarlo) y donde mereció diversas medallas por su valor. Ciertamente no tuvo grandes problemas en ejercer su "trabajo" en la LVF junto a los alemanes, pero la cosa ya pasó de castaño oscuro cuando, intentó formar parte de las SS, los temidos cuerpos de élite de Hitler. Desde un primer momento, Himmler había hecho que las Waffen-SS sólo la formasen nazis germánicos de pura cepa, pero el transcurso de la guerra había hecho que las SS se abriesen a árabes, chinos, japoneses, rusos, etc... pero de ahí a admitir un negro... pues va a ser que no.

Campo de concentración de Struthof
Norbert Désirée fue -ahora sí- rechazado por razón de raza para formar parte de las SS y lejos de incorporarlo a otro batallón, como respuesta, el negro nazi fue deportado al campo de concentración de Struthof (Alsacia), donde quedó adscrito en un batallón de trabajo hasta que fue liberado por los aliados aquel mismo año 1944.

El hombre intentó pasar desapercibido ante las nuevas autoridades, conocedor de que su pasado nazi no le iba a beneficiar en nada, pero, a pesar de su discreción, fue capturado por los aliados y sometido a consejo de guerra, donde fue condenado a un año de prisión en 1953. De vuelta a la vida cotidiana, Norbert pasó el resto de sus días trabajando como estibador en el puerto de Burdeos (Francia), donde murió en 1968.

Haberlos, haylos
Sorprende el hecho de que una persona de raza negra decidiera luchar del lado de quien, justamente, hiciera una política activa de eliminación de las razas consideradas por ellos inferiores, pero tal y como decía nuestro protagonista, el racismo que tenía que soportar de los colonos franceses no era mejor que el trato que le podrían proporcionar los nazis. En esta situación en que alguien vive en sus propias carnes una realidad xenófoba diariamente, el hecho de que sea por parte de racistas confesos o camuflados, tal vez sea lo de menos; si, además, la fuerza de los ideales personales pasan por encima de este racismo habitual, posiblemente no debiera extrañarnos tanto el ver ovejas atacando ovejas en una manada de lobos. Sea como sea, y por mucho que nos choque, negros nazis, los hubieron y, desgraciadamente, los hay...

...aunque no lleguemos jamás a comprenderlos.



Norbert Désirée junto otros compañeros no arios en Polonia


Webgrafía

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Sinceramente creo que no se esa en lo correcto en muchos aspectos,no se buscaba la eliminación de razas inferiores,se buscaba la "conservación" de la raza que ellos consideraban superior,no se mandaba a campos de concentración a negros o a chinos,hitler en uno de sus discursos alabo a la cultura china,diciendo incluso que era mas antigua que la suya,en el ejercito alemán lucharon voluntarios de todas las razas,incluyendo hijos de judios , cualquiera , sea cual sea su raza podia luchar en el ejecito alemán,mientras no fuera una amenaza para el estado,no soy nazi,sin embargo me gusta leer bastante sobre el tema,no niego sus crimenes,pero este régimen logro convertir a un decadente etado en crisis a una superpotencia,y por años se ah manchado su nombre por culpa de los "neonazis" que no son mas que imbéciles rapados con mentalidad racista

Ireneu Castillo dijo...

Esto si que no lo tolero. Tan solo el dudar de la idea que el nazismo era racista en grado sumo, es estar haciendo el juego a los revisionistas que (interesadamente) hacen dudar de hasta de la existencia de las cámaras de gas, y por ahí no paso.

Hitler no alabó a ninguna otra raza que no fuera la blanca, ya que simplemente las usó propagandísticamente en su propio beneficio,tratándolas con la vehemencia de quien se cree superior. Eso señor anónimo, es ser racista hasta las trancas se mire como se mire, porque parece ignorar que Himmler quería que las Waffen-SS (la fuerza de élite y guardia personal de Hitler) fuesen únicamente germánicas y escandinavas. El resto simplemente era embaucar a pardillos para enviarlos al frente como carne de cañón.

Por otro lado, claro que la sacó de la crisis y convirtió en potencia, pero a base de NO PAGAR NI UN CÉNTIMO DE LAS DEUDAS DE LA 1ª GUERRA MUNDIAL y destinando todo el presupuesto a industria armamentística. Eso es populismo de la peor estofa y un engañabobos, porque si hubiera pagado religiosamente lo que le impusieron los Aliados, hubiera estado con una economía por debajo de la española de la época... y mira que es decir bajo.

Ni Hitler hizo ningún milagro económico ni tenía ningún respeto por otras razas como quieren vender los nazis revisionistas.

Ah! Y los neonazis, no son "imbéciles rapados racistas", son hijos de los nazis que sobrevivieron a la (mala) desnazificación de los Aliados. No tratemos banalmente a lo que tiene capital importancia. ¡Mucho ojito!

Audacia dijo...

ERROR GARRAFAL que ha cometido el autor del blog debido a sus prejuicios ideológicos. Norbert luchó hasta el final en el bando alemán, no fué sino cuando acabó la guerra que fué internado en un campo de trabajos forzados POR LOS ALIADOS.

Guillem Balboa dijo...

Ireneu, igual de sorprendente, si no más, es el caso de judíos Nazis, que haberlos también haylos.

Pudiendo estar de acuerdo con lo paradójico del caso, aunque paradojas hay a montones, debo señalar que el tono burlón, o debería decir despectivo, que empleas para los negros desmerece cualquier posible aportación que creas que contiene tu artículo.

Sinceramente, que Norbert fuese "Más negro que el tizón" (cosa que por cierto desmiente la foto con la que acompañas tu escrito) no solo es una expresión que resulta altamente ofensiva para los que no hemos sido bendecidos con la gracia de la palidez cutánea sino que, mucho me temo, dice más del substrato, el contexto y los prejuicios culturales que incorporas (consciente o inconscientemente) que de las contradicciones internas del propio Norberto (que por lo que describes no las tenía pues aplicaba una lógica implacable, aunque para mí terrorífica).

Entiendo que el arquetipo de lector al que te diriges es un lector de una imaculada palidez, culturizado en este tipo de expresiones tan "simpaticonas" y solidario con ellas, pero chico, esto es Internet, y afortunadamente Internet no es blanco y quien te puede leer tiene mil colores. Aunque igual soy yo el que me he equivocado y este blog no es para gente como yo sino más bien todo lo contrario. En ese caso, como Norberto, resultaría que he entrado en el lugar equivocado.

Ireneu Castillo dijo...

Es bien posible que pueda haber cometido algún error -no soy infalible, of course-, pero yo señalo mis fuentes (inglesas y francesas) y a ellas me ciño.

Por otro lado, claro que lo encerraron los aliados, por colaboracionista nazi, durante un año.

En fin, gracias por la visita.

Ireneu Castillo dijo...

Guillem, el hecho de poner un tono desenfadado no implica que tenga ningún prejuicio racial al respecto, evidentemente, bien al contrario.

Lamento si te ha molestado o piensas que voy dirigido a un cierto tipo de público, porque no es así. Eso sí, lo que es blanco, es blanco, y lo que es negro, es negro... y no "de color" como hipócritamente puede utilizar gente que por un lado te da la mano y por el otro da una puñalada.

Aquí todo el mundo es bienvenido, y cualquier opinión respetada. Y si me quieres decir que soy más blanco que la leche, te lo aceptaré perfectamente, porque no soy negro como un tizón.

Ah! Y si ves la foto, el compañero de Norbert de su derecha es negro zaino y aparece blanco. No hagas caso de lo que veas. A veces la vista engaña.

Un saludo y gracias por la visita.

Guillem Balboa dijo...

Mira Irineu, lo que pretendo decir y veo que no entiendes es que los conceptos Negro, Negro tizón, Negro Zaino, Zambo, Cuarterón, Negro zumbón etc. Junto a expresiones del tipo "tal cosa la saben hasta los negros" y similares no son categorías ni objetivas ni neutras, ni fueron ideadas simplemente al servicio de un "tono desenfadado".

forman parte de toda una compleja construcción ideológica, ideada en un determinado contexto histórico y filtrada y difundida a la mentalidad europea prácticamente entre el XV al XVIII, con la única función de dar cobijo y justificación a la idea de superioridad de la cultura blanca-occidental y así poder justificar Colonizaciones, trata de esclavos, Colonianismo, etc.

No le encuentro ningún sentido a eso de decirte que eres "más blanca que la leche", me da igual, no me importa ni mucho ni poco ni nada tu aspecto, mi intervención no va por ahí. Y además, en honor a la verdad, si se tratase de ser precisos la mayoría de nosotros somos marrones y no negros y tú a mí no me pareces blanco sino de un color indeterminado entre a ratos salmón y beig

Ah! y en ningún caso he defendido esa fórmula patética e hipócrita de describirme como "de color" Simplemente defiendo que La intensidad de negrura de Norbert, fuese como el tizón o no, no hace su situación más paradójica de lo que ya era.