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viernes, junio 10, 2005

Normas y forros: amén.

Nos quejamos continuamente de la gente que se salta un semáforo, que se cuela en el metro, de los guarros que no recogen las mierdas de su perro, y de mil y una reglas de comportamiento que la gente se salta a la torera y que exigimos que las autoridades pongan orden para los más jetas e incívicos ya que nosotros intentamos, dentro de lo posible seguir esas normas. La reclamación es tanto más justa cuanto más cívica es nuestra actuación, pero ...¿Qué pasa cuando son los propios que han de velar por el cumplimiento de esas normas los que se las saltan a la torera gratuitamente? ¿Hasta que punto nos dejan cómo gilipollas a los que las seguimos? Sin ir más lejos, ayer, en unos de mis múltiples desplazamientos por trabajo por el área metropolitana de Barcelona tuve oportunidad de ver y de padecer uno de estos casos.

Llegué a un semáforo y coincidió que el coche de delante era un coche patrulla de la Policía Nacional. Cual fue mi sorpresa cuando me di cuenta que el conductor estaba hablando por teléfono movil. El coche iba simplemente de patrulla y no iba ni en situación de urgencia ni nada parecido. Cuando se abrió el semáforo, el hombre giró 90º a la derecha ¡con una mano!. Yo continué detrás suyo, dado que él seguía mi mismo camino y durante una recta de 500 metros a velocidad lenta, pero que me impedía adelantar sin rebasar el límite de velocidad, el hombre continuó con su movil en su oreja izquierda. Llegamos a un cruce -bastante peligroso, por cierto- y el hombre giró otra vez a la derecha con una mano. Cien metros después hizo alarde de una técnica conductiva extraordinaria y giró -siempre con su movil pegado a la oreja- esta vez a la izquierda. Yo, esta vez no seguí su estela y seguí mi camino dejándome un regusto de indignación.

Si en vez de ser un policía, llego a ser yo quien lo haga, la pena mínima que me cae es la perpetua. Entorpeció el tránsito, puso en peligro la integridad física suya y la de los demás conductores, condujo arriesgadamente en un cruce sin visibilidad y se saltó una prohibición del reglamento de circulación, pero se fue tranquilamente porque era ÉL el que tenía que haber velado porque se hubiese seguido la ley y no saltarsela impunemente. ¿Con qué valor moral se puede amonestar entonces a un ciudadano normal si cuando la propia autoridad se pasa sus reglas por el mismísimo forro? Ninguna evidentemente, pero tú, por si acaso, no se te ocurra hacerlo.

Se puede alegar que eran Policias Nacionales y que no se preocupan demasiado por el tránsito, pero no así la Guardia Civil y los he visto patrullar ¡sin cinturón de seguridad! Haz lo que yo te diga y no lo que yo haga, que tú eres una mierda y solo has venido a este mundo para pagar y votar. Conmovedor.

En fin, que seguiremos cumpliendo con las normas, aunque sea simplemente por velar por la seguridad propia... y evitar tener que oir el hipócrita y cínico "los papeles".

4 comentarios:

El inadaptado dijo...

Como dijo ayer Buenafuente, a propósito de que se ha detectado un robo de exámenes en las pruebas de acceso a los Mossos d'Esquadra: ¿con que autoridad moral puedes detener un ladrón si tu has robado para conseguir el trabajo de policia?

Javi Moya dijo...

jur.. mu bien dicho jmc...
hoy descubrí tu blog ! está muy bien ! te seguiré ! te invito a que visites el mio (
href="http://hmmm.blogsome.com">hmmm
) y me comentes ! Saludos !

Perfidio dijo...

Si no estoy equivocado, y no lo estoy, los ciudadanos tenemos la obligación de denunciar cuando somos testigos de un flagrante delito. No podemos mirar hacia otro lado y decir que con nosotros no iba el tems. Por qué somos tan gilipollas de no denunciar las irregularidades que cometen, en este caso la policía?.Yo tambien he visto mas de una actuación similar y simplemente hacemos un gesto de indignación y se lo comentamos a la noche a la parienta... Que coño, vamos a tomar la matrícula de los infractores, de los que tiran colillas encendidas, de los del movil, el cinturón y el regaeton (estos últimos no es que cometan ningún delito pero es que me revientan los oidos en los semáforos) Un saludo

Ireneu dijo...

Perfidio, tal vez tengas razón, pero te olvidas que cuentan con un arma potentísima: la presunción de veracidad, con la cual, si ellos dicen que es mentira, a quien van a creer va a ser a ellos, no a ti. ¿Tienes la suficiente potencia económica y jurídica para embarcarte en pleitos? entonces puedes conseguir algo -tampoco demasiado, no nos engañemos. Si no, entonces preparate, que te pueden buscar las cosquillas por donde quieran... O si no que se lo digan a los del Yak-42 y eran militares ellos mismos.