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sábado, diciembre 10, 2005

Los beneficios del boicot.

Boicot para arriba, boicot para abajo. Empezamos aquí con el boicot a los productos Pascual porque te venden como yogur una cosa que no es tal y encima no querían comprar leche a los productores catalanes. El resultado fue que, después de una reducción de ventas en Catalunya de alrededor de un 40%,Pascual tuvo que ceder; todos sus anuncios en catalán, y encima, puso una central en Gurb (Gerona). Ahora se ha dado la vuelta a la tortilla y nos toca a nosotros. A alguien le ha interesado boicotear Catalunya porque es Catalunya,la gente está entrando al trapo y los productores de cava -entre otros-, se quejan. Curiosamente, a mi, como comerciante y productor de chandals catalanes me va de perilla. Como diría mi abuelo: "¡Anda!¡Jódelos!"

Yo considero, al contrario de lo que se está afirmando por todas las vias, que hacer boicot sí que sirve a la ciudadanía, y más de lo que parece. Un boicot -sea del tipo que sea- atiza en la sesera en mayor o menor proporción a las empresas que sufren ese boicot. Si la población -aunque sea manipulada políticamente- considera que esas empresas siempre ávidas de dinero (sea del origen que sean) merecen un correctivo, está bien que por una vez, y sin que sirva de precedente, se una para infringir daños de cierta consideración pecuniaria a esas empresas. Con nuestro dinero hacemos lo que queremos, faltaba más. ¿Cuantos peajes no se quitarían si todo el mundo hiciera boicot a las autopistas? ¿A que precio estaría la gasolina si durante 15 dias nadie la consumiera?

Pero volvamos a mi ejemplo ¿Cómo puede beneficiarme un boicot a los productos catalanes?. Bien sencillo. Cuando se hace un boicot, normalmente se ataca a un cierto numero de empresas -usualmente reducido- que son muy conocidas y de una importancia que le ha permitido abrirse mercados más allá de su zona, y que acostumbran a ser hegemónicas dentro del ramo en que trabajan. Sin embargo, para una que haya abierto mercados a golpe de marketing, hay doscientas de calidad mucho mejor que la más conocida pero que no pueden crecer debido a la "sombra" que ejercen las grandes marcas, y es aquí donde entra en juego el boicot.

El boicot, dentro del mercado boicoteado, actúa beneficiosamente de dos formas: primero, descabezando las marcas hegemónicas, permitiendo que los demás productores tengan más posibilidad de avance. Freixenet es muy conocido y la gente lo ataca; René Barbier, no lo es tanto y, encima, parece francés por lo que su afectación por el boicot se reduce a bien poco. Para ser vecinos de Sant Sadurní, no está mal el asunto. De segundo, porque la reacción al boicot provoca que el mercado atacado tienda a consumir productos propios antes que ajenos. En mi caso, dado que el 95% de mi facturación se produce en Catalunya, provoca que el hecho de saber que son productos catalanes la gente, que de otra forma hubiese consumido productos de la competencia de otros puntos de España, prefiera los mios simplemente como despecho de ese boicot ejercido.¡Toma encaje de bolillos!

Nos encontramos así que, un boicot generalizado lejos de perjudicar en general, lo que provoca es que se igualen las demandas, descendiendo las marcas monopolizadoras y aumentando las ventas proporcionalmente de las empresas que no tienen un potencial de marketing tan elevado y no son, por tanto, tan conocidas. La riqueza generada, lejos de acapararla unos pocos, pasan a ser repartidos entre más, con lo que aumenta la riqueza general de la población afectada por el boicot y, por tanto, su PIB. El mundo al revés.

En definitiva, un boicot general a los productos catalanes, lejos de perjudicar a los catalanes, los beneficia. Y aquí se ve la diferencia de talante entre unos y otros. Mientras que los catalanes boicoteamos a Pascual (no a todo lo español), y conseguimos que se bajaran los pantalones, el resto de España nos boicotea y consigue exactamente lo contrario.

Por algo dicen que los catalanes, de las piedras, hacemos panes.

¡País!

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta bien lo que dices, es curioso, excepto para los que miran el lugar de fabricación hasta de las cosas mas pequeñas.
Por otro lado Cataluña es pequeña comparada con el resto del páis, me refiero al numero de habitantes, si el boicot es real, es decir masivo, se va a notar mucho mas de lo que dices

oserlaj dijo...

Creo que el mayor problema no es el económico ni si está causando el efecto inverso, sino la enemistad y la crispación que está provocando todo esto, que en algunos casos está rayando el odio. No me gusta un pelo todo lo que estoy viendo ni oyendo por ambas partes, espero que nuestros políticos sepan llevar todo esto a buen puerto. Un saludo!

Ireneu dijo...

Anónimo: Tienes toda la razón, salvo que te recuerdo que somos un país -o dilo como quieras- de comerciantes natos, cosa que ningún pueblo del resto de España lo ha sido. En ese sentido, si se nos cierra un mercado, no tenemos ningún problema en abrirnos a otros mercados (La catalana Chupa-chups fue la primera española en establecerse en China, seguido de Nutrexpa -tambien catalana-). El mercado europeo, por ejemplo, es mucho más goloso que el interior, ya que tiene una capacidad pecuniaria muy superior y está muy cerca nuestro. Toulouse está a 400 kms, Madrid a 675 kms, y encima sin aranceles aduaneros...

Y si, puede que haya una cierta cantidad de gente que lleva el boicot al extremo, pero si todos hicieran igual, significaría que la gente piensa muy mucho lo que hace, y la verdad, en España, de pensar, lo justito y siempre para mal.

Oscar: Eso es lo peor de todo, ciertamente, pero para que veas que la gente piensa con el culo, cuando más fuerza hacen unos para unir, más fuerza hacen los otros para desunir, y así seguiremos hasta que haya un genocidio o el país se desmembre violentamente. Definitivamente, donde no hay mata, no hay patata.

D.D dijo...

Nunca me había parado a pensar (jejeje, según tú no pensamos :P y va a ser cierto) que podría alguien beneficiarse de todo esto.
Catalana en Madrid, vivo a mi alrededor ese odio del que habla Óscar y conozco desde hace tiempo el odio que muchos catalanes tienen por pertenecer aún a España,,, Nunca he entendido ninguna de las dos posturas, pero en serio que me encantaría que cada uno tuviese lo que quisiese sin joder al prójimo.
Yo seguiré siendo española y catalana en la misma proporción.
Saludos (me encanta tu,,, perfil!!! :D)

Ireneu dijo...

D.D: Yo estuve un tiempo viviendo allí, y por aquel entonces -1989- ellos pasaban mucho más de nosotros que nosotros de ellos, y no había tanto odio. El problema es que hay quien ha sacado réditos políticos de ese odio (por ambas partes) e interesa avivarlo aún más.

Somos lo que somos, y cada uno es muy libre de pensar lo que quiera sentirse, pero eso si, con odio, no se va a ninguna parte.

Eso, fijo!

Ah! y gracias por tu visita! ;-)

scape95 dijo...

Me ha parecido muy ilustrativa esa visión del "presunto" boicot. Digo "presunto" porque no creo que lo siga mucha gente (me refiero a la gente medianamente inteligente, claro).

Salu2!!

Oceanida dijo...

No creo que tengais ningun problema con eso como tu dices...a mi me lo vas a contar que vivo en Seattle y hasta aqui ha llegado el agua Vichy.Creo que es una torpeza por parte de quien tuvo la genial idea.

Un abrazo y ah! yo compro Vichy por que a parte que me gusta me recuerda a Espana, incluida la bella Cataluna....

Miércoles Adams dijo...

Hola, yo estoy con Oscar, este tema provoca crispación una vez más, y no deja de ser totalmente absurdo.

Por cierto, ¿para cuando un boicot al textil /juguetes chinos? ¿o para las marcas con fábricas en el 3 Mundo donde se explota a los trabajadores?

Creo que son temas más importantes que el boicot a los productos catalanes.

Por cierto, a mi me llegan e-mails pidiendo el boicot para los catalanes y también para los del resto de España, a este paso tendré qeu consumir sólo made in USA jjajajajaja

Ireneu dijo...

Boicoteadores del mundo...¡unios! jajajaja!

Anónimo dijo...

Pero, entonces ¿hay boicot o no hay boicot?

http://www.larazon.es/noticias/noti_eco19449.htm

Codorníu entra en pérdidas tras caer las ventas un 3,3% en 2006 por el boicot


Barcelona- La cuenta de resultados de Codorníu ha seguido una trayectoria descendente en los tres últimos años, al pasar de unos beneficios de 12,3 millones netos en el ejercicio fiscal cerrado el junio de 2004, a ganar 3,7 millones en el año 2004/05 y declarar pérdidas de 905.000 euros en el último ejercicio. La cifra de ventas, que hace dos años creció el 1,2 por ciento, de 205,9 a 208,4 millones, en el ejercicio cerrado en junio de 2006, bajó un 3,3 por ciento colocándose en 201 millones. A destacar que la caída del mercado nacional fue de alrededor el 5 por ciento. Es la primera vez en su historia que la compañía entra en números rojos.

Ireneu dijo...

Anonimo, macho... tu no has leido el post, verdad? El boicot descabeza el grande (suponiendo que las restricciones del consumo por la DGT no hayan afectado en absoluto)y todas las empresas pequeñas sufren un aumento. No has puesto el desarrollo de las ventas de el resto de marcas. Igual no te iba a interesar ponerlas.

Hay un dicho castellano que dice, quien mucho abarca poco aprieta. ¡Y qué verdad es!