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jueves, julio 04, 2013

Cal Trabal: el fin de L'Hospitalet?

Finales de los años 70. Me acuerdo de estar viendo los "Payasos de la Tele" y, en uno de los gags, ver a Miliki vendiendo a grito pelado frutas y verduras en una improvisada parada: Melones de Almería! Naranjas de Valencia! Arroz de Calasparra! Pimientos de ... Hospitalet!. Siempre hace gracia que tu pueblo sea nombrado en la tele y me quedé con el detalle. Con el tiempo, el detalle se ha demostrado como una auténtica señal de memoria histórica (aunque no haya pasado tanto tiempo) del potentísimo pasado agrícola de nuestra ciudad. Y qué queda de todo este esplendor el cual fue merecedor de mención por parte de uno de los fenómenos mediáticos de la época? Sólo las 40 hectáreas de la zona de Cal Trabal. Piensan que hay intención de preservarlas? Nuestra alcaldesa piensa que son "la última zona cutre de Hospitalet" (sic) ... ¿Necesitan más detalles? 

Quizás 40 hectáreas (cojan una hectárea por la superficie de un campo de fútbol) les puede parecer una superficie muy grande, y quizás así lo sea. Pero si tenemos en cuenta que a principios del siglo XX L'Hospitalet disponía de más de 1500 hectáreas de cultivo, comprobarán que lo que nos queda es poco más que un tiesto de tierra respecto de lo que se había llegado a tener. Pues a pesar de ello, a pesar de ser un patrimonio medioambiental de nuestra ciudad, a pesar de ser un testigo de primer orden de la historia agrícola de Hospitalet, a pesar de haber vendido a bombo y platillo su conservación a finales de los años 90 todo pende de un hilo ante las intenciones de transformar el último espacio agrícola que nos queda en algo tan vital hoy en día para la ciudad como son un concesionario de automóviles de alta gama, pisos y un parque. ¿Dudan aún de que alguien se ha vuelto loco? 

L'Hospitalet tiene una de las densidades de población más grandes del planeta y destaca a nivel europeo por su falta de espacios naturales, patrimoniales e históricos en proporción a su población. Contrariamente a esta desgraciada realidad, nuestro ayuntamiento, aduciendo una necesidad de viviendas que dista años luz de la realidad, se empeña en permitir que la especulación más dura e indigna termine por transformar en cemento hasta el último rincón del municipio. 

Cal Trabal, la última zona agrícola de L'Hospitalet -regada aún con el agua del Canal de la Infanta-, no necesita ser recalificada y transformada en un costoso parque urbano a cargo de las siempre vacías arcas municipales y un elitista concesionario de coches de lujo como excusa para construir unos pisos totalmente innecesarios. La zona actualmente ya es una zona productiva tanto económica como biológicamente, ni más ni menos como lo ha sido en los últimos siglos, por lo que cualquier modificación de su uso tiene la única y exclusiva intención de especular económicamente con el territorio. Y esto, por mucho que se empeñen en querer hacernos creer lo contrario, se opone a los intereses colectivos de los hospitalenses. 

La erradicación de todas las señas de identidad de L'Hospitalet, de todos los restos de ambientes naturales y la política de dejar que todo lo antiguo se hunda para volverlo a construir de forma impersonal a costa del erario público, es la mejor forma de vender la segunda ciudad de Catalunya a los especuladores con la excusa de una pírrica ganancia por su población. 

Cal Trabal puede ser un foco de riqueza y de biodiversidad para L'Hospitalet, el Delta del Llobregat y Barcelona si se gestiona correctamente, pero si obcecados en seguir el camino que nos ha llevado a la crisis actual, seguimos utilizando el mismo sistema de los últimos 60 años, el futuro que se nos presenta será tan negro y gris como el cemento y el asfalto que ahoga de calor nuestra ciudad durante el verano. 

Nuestro ayuntamiento está construyendo puentes donde ni siquiera hay ríos. ¿Cuanto tardaremos en ser absorbidos por Barcelona?

Traducción al castellano del original en catalán publicado en Gent de l'Hospitalet el  2/7/2013

Última zona agrícola que queda en L'Hospitalet