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La Ermita de Bellvitge, el carismático testigo de un Hospitalet olvidado

Fachada sur de la ermita de Bellvitge
Fachada sur de la ermita de Bellvitge
Rodeada de los (para un servidor) feos edificios del barrio del Bellvitge (ver Bellvitge, la historia de una joya convertida en cemento) y a un paso de la Granvia, la ermita de Santa María de Bellvitge es un raro testimonio del paisaje rural que había en la zona hasta mediados del siglo XX. Documentada desde el año 1279, si bien se cree que es anterior al siglo XI por los restos encontrados en diferentes excavaciones, la ermita que podemos ver en la actualidad corresponde al edificio barroco que se levantó en 1718, después de ser dañada por las tropas felipistas durante la Guerra de Sucesión. Sin embargo, no es la única reparación sufrida, ya que hay constancia de que prácticamente cada siglo, desde su construcción, ha sido necesario rehacerla de nuevo. El porqué a tanta reconstrucción debemos encontrarlo -aparte de en las guerras- en el hecho de encontrarse en el delta del Llobregat cerca del río, de tal forma que cada avenida provocaba daños estructurales que se tenían que reparar (ver Los "batiports" de L'Hospitalet, donde historia, inundaciones y malos olores se dan la mano).

Fachada barroca de la Ermita de Bellvitge
Fachada barroca de la ermita de Bellvitge
Hoy en día la ermita, construida con sillares algo heterogéneos, está formada por una única nave a doble vertiente con ábside cuadrado y un pequeño campanario piramidal ubicado en un lateral de la cabecera. Estructura actual que no corresponde al original románico el cual, formado por tres naves siguiendo el estilo de Sant Climent de Taüll, se encuentra a cinco metros por debajo de la ermita actual (ver Un iceberg llamado ermita de Bellvitge). Una disposición fruto de la continua acumulación de sedimentos que provocaban las repetidas riadas y que hacía que tanto el suelo como el edificio fueran creciendo en altura a cada reconstrucción. Sea como sea, la Ermita de Bellvitge es un lugar muy querido por la ciudadanía que, hasta la construcción del polígono residencial en 1965, era un lugar de romerías y encuentros sociales para la gente de Hospitalet y no poca gente de Barcelona.

El dato: Debido a encontrarse en medio de una zona de humedales, durante la Edad Media el lugar se llamaba “Malvitge” (mal viaje) por las dificultades para quien transitaba la zona. Sin embargo, se cree que, por oposición, se popularizó “Bellvitge” (bello viaje) nombre que ha llegado hasta la actualidad.

Ermita de Bellvitge y el primer bloque construido (1965)
Ermita de Bellvitge y el primer bloque construido (1965)

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