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miércoles, julio 17, 2013

El delta del Llobregat, una costa en retroceso

1881, el faro en tierra adentro
Cuando hablamos de retroceso de la costa, lo primero que se nos viene a la cabeza es el conocido conflicto con el retroceso del Delta del Ebro (ver El Faro de Buda o la crónica de la muerte de un delta), debido a su continua reducción de caudal. Sin embargo, ignoramos que el Delta del Llobregat, a un paso del centro de Barcelona, siguió los mismos pasos desde finales del siglo XIX con tal intensidad que incluso unas marismas llegaron a desaparecer por efecto del retroceso de la costa.
1892,  farola y lagunas
El año 1852, se decidió instalar un faro cerca de la desembocadura del Llobregat para señalar los bajíos que se formaban cerca él. En aquel momento, el delta avanzaba con una media de 2 metros anuales, y el faro (conocido también como "la farola") se construyó a 320 metros de la linea de costa, en un punto equidistante del mar y de la embocadura del río, y con una zona de marismas litorales entre la playa y la farola.

1947, el faro a pie de playa
Desde entonces, el progresivo aumento de la utilización del agua del Llobregat tanto para la agricultura como para la industria, frenaron el aporte de caudal del río al Mediterráneo, lo que provocó que el balance entre deposición y erosión marina de la costa cada vez más se decantase hacia la erosión marina, por lo que los avances se hicieron progresivamente más cortos, hasta que, directamente, se produjo la erosión de la costa.

1967, la península del faro
En 1921, la costa ya se encontraba a 215 metros de distancia y comenzaba a afectar al complejo lagunar del faro. En 1930, estaba a 125 metros y en 1948 se encontraba a tan solo 20 metros, lo que hizo desaparecer completamente la laguna que había delante de la farola del Llobregat. Sin embargo, la erosión de la costa no se paró, y en 1954, el agua del mar envolvía casi totalmente el faro y estaba totalmente a merced de los temporales marítimos. La situación era tan delicada que el faro se tuvo que proteger con una escollera.

1987, el delta izquierdo, sin playa
La erosión afectaba sobretodo al delta izquierdo debido a que la bajada del sedimento circulante, el efecto sombra de la montaña de Montjuïc y las corrientes norte-sur de la costa barcelonesa, evitaban la deposición en esta parte del delta. Sin embargo, el retroceso del litoral no se hubiese parado si no hubiese sido por la acción directa de la mano del hombre, con la construcción del polígono de la Zona Franca, la expansión del puerto de Barcelona hacia el delta del Llobregat y la construcción del puerto interior en 1966. Ello modificó del todo el régimen de circulación de las corrientes marinas en esta parte de la costa, anulando cualquier proceso deltaico natural del delta izquierdo.

En la actualidad, el desvío de la desembocadura hacia el sur ha hecho que el delta derecho se mantenga en un equilibrio precario y que, con la construcción del puerto de Castelldefels (Port Ginesta), esta zona marginal a tocar del Garraf sea la única que avance de forma destacable. Todo ello, a pesar del paupérrimo caudal del Llobregat, las brutales extracciones de áridos del cauce y la construcción del embalse de la Baells, que significaron un duro revés para uno de los deltas más amenazados del mundo. 

El delta del Llobregat, un delta en peligro

Fuentes consultadas:

1 comentario:

Josep Juan dijo...

Muy bueno Ireneu! Un saludo desde el Delta de l'Ebre! Estamos juntos en la misma lucha.