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sábado, julio 06, 2013

Un río subterráneo bajo Barcelona

Sabía usted que un río subterráneo corre por el subsuelo de Barcelona con tanto caudal que mar adentro los días de lluvia los pescadores han de ir con cuidado? Bueno... o al menos eso cuenta una milenaria leyenda de la Ciudad Condal. Pero...¿de donde viene este mito? Santa Eulalia, la patrona de Barcelona, tiene la culpa.

Imagen de Santa Eulalia
Santa Eulalia era una dulce e inocente mujercita cristiana de trece años que vivía en lo que hoy sería el barrio barcelonés de Sarriá durante el tiempo del emperador romano Diocleciano (final s. III-principio s.IV), la cual, durante la persecución de los cristianos llevada a cabo por este emperador, no renegó de su fe a pesar de las perrerías (13, como sus años, más concretamente) a las que fue sometida y por las cuales murió crucificada en el año 303. Pero claro... una santa es santa por algo y de niña ya pintaba maneras.

Un día, estaba ella tranquilamente haciendo sus cosas cerca del pozo de delante de su casa, cuando vio un par de niñas que fueron a buscar agua. El pozo acostumbraba a dar un agua muy buena y fresca, pero cuando fueron a sacarla, resulta que el pozo se había secado. Las pobres chiquillas se pusieron a llorar amargamente.

En ese momento, Santa Eulalia les preguntó porqué lloraban y las niñas le explicaron que tenían un padre muy severo y que si no volvían con los cántaros llenos recibirían una seria reprimenda. Santa Eulalia, entonces, se despojó de su manto, lo puso encima del pozo y empezó a brotar agua, en tal cantidad que se formó un río subterráneo que avenó todos los pozos de Barcelona y circuló por debajo de la ciudad hasta el mar. Se había formado el "Riu de Sota" (Río de Debajo) o "Riu de Santa Eulàlia" (Río de Santa Eulalia), río subterráneo que los días de aguacero deja una mancha de lodo mar adentro allí donde emerge y es por esta maña de la santa con los pozos que los poceros barceloneses tienen a Santa Eulalia como patrona desde entonces.

El agua siempre ha sido un bien escaso que ha sido objeto de todo tipo de leyendas desde antiguo debido a lo aparentemente mágico de su ciclo y Barcelona, ciudad mediterránea, seca y mágica donde las haya, no iba a ser una excepción. Pozos, rieras y ríos subterráneos forman parte de su imaginario en un milenario respeto por el agua que tan solo en los últimos años se ha perdido.

Santa Eulalia puso el manto y el río. A nosotros nos toca ahora cuidar el agua y su entorno.

...y no creo que lo estemos haciendo.
  

Tumba de Sta. Eulalia en la Catedral de Barcelona



Fuentes consultadas

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